Sin temor a la lluvia, La Laguna salió en masa a presenciar su centenaria cabalgata de Reyes

La Laguna desafía a la lluvia para vivir su noche más mágica. Las caras de los niños y niñas lo dicen todo.

Ni la lluvia persistente ni el viento lograron empañar la ilusión. San Cristóbal de La Laguna volvió a demostrar este 5 de enero que su histórica Cabalgata de Reyes es mucho más que un desfile: es una expresión colectiva de tradición, emoción y compromiso con la infancia. Bajo paraguas y chubasqueros, miles de personas salieron a las calles para acompañar a Sus Majestades en la que es la cabalgata más antigua de Canarias y una de las más veteranas de España.

La decisión del alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, de mantener el recorrido pese a las inclemencias meteorológicas fue recibida con aplausos, gritos de ánimo y muestras de cariño hacia pajes, figurantes y organización. Una apuesta valiente que permitió que la magia no se quedara en casa y que la ciudad viviera una noche inolvidable.

Tal y como había anunciado por la mañana el rey Melchor durante la recepción oficial en el Ayuntamiento, “ni el viento ni la lluvia” impedirían que los Reyes Magos llegaran a todos los hogares laguneros. Y así fue. Junto a Gaspar y Baltasar, recorrió las calles llevando ilusión a grandes y pequeños, en una noche en la que incluso la lluvia parecía sumarse a la celebración.

A las 18:30 horas arrancó la Gran Cabalgata, organizada por la Concejalía de Fiestas, con un recorrido renovado que partió desde la calle Santo Domingo y continuó por La Carrera, Hermanos Marrero y Herradores, para concluir por primera vez en la calle Heraclio Sánchez. Este nuevo itinerario ofreció mayores garantías de accesibilidad y seguridad, marcando un hito en la historia del desfile.

Uno de los aspectos más destacados fue el primer tramo sin ruido, pensado para facilitar el disfrute de personas con trastorno del espectro autista u otras sensibilidades. Además, se habilitó un espacio específico para personas con movilidad reducida bajo el arco de luces de la calle de La Carrera, gracias a la colaboración de la Concejalía de Bienestar Social y Calidad de Vida.

Más de 400 figurantes y doce carrozas llenaron el recorrido de color y fantasía, con temáticas tan diversas como películas infantiles, dinosaurios, volcanes o los clásicos cortejos reales y carboneras. Superhéroes, grupos coreográficos, bandas musicales, zancudos, malabaristas y muñecos luminosos completaron un espectáculo que volvió a situar a La Laguna como referente de estas celebraciones.

La jornada comenzó por la mañana con la recepción oficial de los Reyes Magos en el salón de plenos del Ayuntamiento, donde firmaron en el libro de honor. Posteriormente, la comitiva se trasladó a la plaza de la Concepción y, aprovechando una tregua del tiempo, Sus Majestades subieron a la emblemática torre para saludar desde lo alto a la multitud. Allí, el alcalde les hizo entrega de las llaves mágicas de la ciudad, símbolo que les permitiría entrar en todos los hogares durante la noche más especial del año.

Desde aquel lejano 6 de enero de 1913, la Cabalgata de Reyes de La Laguna no ha dejado de emocionar. Este año, bajo la lluvia, volvió a hacerlo, demostrando que cuando la tradición y la ilusión se dan la mano, no hay mal tiempo que las detenga.

También te podría gustar...