De Navidad a Reyes en La Laguna de los años 50 y 60: La Peña del Juguete del Orfeón «La Paz» (y IV)

Una mañana de Reyes de los 50 ó 60 a las puertas de antiguo edificio del Orfeón «La Paz». Recreación Julio Torres.

Homenaje aquellos hombre y mujeres de la Peña del Juguete que en los momentos más triste y difíciles hicieron sacar una sonrisas a muchos niños de Tenerife en la mañana de Reyes ¿Para cuando una calle del terminó municipal llevará el nombre de «Peña del Juguete» del Orfeón La Paz? Quizás la próxima Navidad. Imagen recreada por lalagunaahora.

Andrés Chávez

La Tarde, 5 de enero de 1971

En el artículo anteriormente citado, rezumante de entusiasmo, admiración y adhesión, Chávez subraya que la misión de estos entusiastas “Reyes Magos” no acaba ahí. Cada vez que se enteran que hay un pequeño enfermo, allí están ellos para llevarle su paquete. Cuando un socio del Orfeón lo necesita, tampoco le falta nunca ninguna aportación económica.

En definitiva, son seis enormes corazones [en referencia a las seis personas que en 1971 integraban la “Peña del Juguete”] que luchan todo el año para llevar adelante, cada vez con más entusiasmo, una buena obra. Son seis hombres que reciben como pago mil quinientas sonrisas. Para ellos es suficiente.

1966 supone una fecha clave para la organización del reparto de ropa y juguetes, pues es entonces cuando componentes del coro y la rondalla del Orfeón La Paz, a instancias de la orfeonista Peña del Juguete, elaboran y visten los ropajes de Sus Majestades, asumiendo, de este modo, el Orfeón, la organización del acto del día 6 de enero en su totalidad e independizándose así de los avatares de la Cabalgata –hasta ese momento, los Reyes que desfilaban en la Cabalgata, organizada por la “Obra Sindical de Educación y Descanso”, eran los que llevaban a cabo, el día siguiente, el reparto en el Orfeón-

Fueron muchos los laguneros y laguneras que, en aquellos tiempos difíciles, colaboraron con la Peña del Juguete, a través de sus donativos a las rondas navideñas que efectuaban la rondalla y coros del Orfeón La Paz, bajo la dirección de don Manuel Hernández. Así, por ejemplo, arraigado en la perenne memoria de muchos de sus integrantes, perdura el indeleble recuerdo, dada su cuantía, de la aportación del matrimonio integrado por don Antonio Cruz Auñón -que fuera uno de los más reconocidos y todavía recordados notarios de San Cristóbal de La Laguna- y su esposa doña Rosario Briones, que nunca faltó y de la que, aunque ambos quisieron permanecer en el anonimato, merece dejarse constancia, a modo de eterno agradecimiento.

Otra presencia imborrable y siempre mencionada en el relato de los miembros de esta Peña es la de Monseñor Luis Franco Cascón, el que fuera designado Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna en 1962, pues, todos los años, en la madrugada del 6 de enero acudía al reparto de ropa y juguetes del Orfeón La Paz, participando activamente en su distribución. Y es que la Historia, como tal ciencia, no puede manipularse ni tergiversarse, de ahí el obligado recuerdo a su figura por parte de varios miembros de la Peña del Juguete que hemos entrevistado. Es más, la conciencia y solidaridad de este, inmerecidamente olvidado, Obispo de La Laguna llegó al punto de que:

En la Nochebuena, el Prelado Monseñor Franco Cascón ofreció una cena a numerosas familias pobres de nuestra Diócesis. Se sentaron a la mesa unas 170 personas, entre ellas muchos niños. La cena fue servida en los comedores del Seminario Conciliar y, a presencia del Obispo y sus colaboradores en la organización del acto, varias señoras y señoritas atendieron a los invitados de monseñor Franco Cascón.

El Día, 28 de diciembre de 1965

La magnitud de la desinteresada, entusiasta y solidaria labor de la Peña del Juguete trascendió los límites de la Isla, siendo reseñada y ensalzada por los periódicos de Las Palmas de Gran Canaria.

Juguetes para 1200 niños [entrevistando a un orfeonista]

“Todos los días [a partir del 21], por la noche, la rondalla del Orfeón y otras que también vienen, cantan debajo del árbol, junto a un portal que también hacemos allí. Un Papá Noel recoge las cartas de los niños a los Reyes y la gente deposita donativos en una bandeja. Con estos donativos y las aportaciones de los socios [además de lo recaudado por la venta de la Lotería de Navidad] se compran los juguetes para los niños”.

Una de las habitaciones de la casa del Orfeón está completamente llena de juguetes. Nuevos y brillantes, están destilando ilusión por la ventana donde los niños se asoman con las narices pegadas al cristal, escogiendo una y otra vez el juguete más apetecible.

“Hay regalos para 1.200 niños –nos dice el encargado de la “comisión de juguetes”- Durante todo el año tenemos organizada una lotería y los beneficios se guardan para hacer estas compras. Tendría usted que ver cómo se pone esto de niños en el día de Reyes”.

Jiménez Mesa

La Provincia, 25 de diciembre de 1968

Fue la Peña del Juguete la que ideó que (Chávez, 1971) tres barbudos Reyes, sentados en el patio central del Orfeón, fueran entregando a una larga cola de niños, algunos de ellos con los pantalones rotos, que miran con unos ojos my grandes a los improvisados “Magos”, la ropa y los juguetes que en una habitación de la planta baja del Orfeón están expuestos. Mucha gente arroja dinero por la ventana para contribuir a esta extraordinaria labor.

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