Tejina quema hoy su «El Haragán» 2022. Por Julio Torres

Este personaje es el protagonista de la noche final en este martes de la Fiesta de San Bartolomé. Se trata de un muñeco, «machango», ataviado “con cualquier cosa” que, paseado por las calles del pueblo en una carroza sencilla, tiene un acompañamiento peculiar, cientos de personas de todas las edades soplan con un pito intentando construir una tonadilla (“que lo quemen, que lo quemen”), llegando a producir un ruido ensordecedor, no por ello exento de cierta armonía. El Haragán (también llamado “El Machango”) aprovecha la ocasión para representar con ironía algún acontecimiento ocurrido en el pueblo más o menos recientemente. Siempre acaba igual, esto es, quemado. Se pretende con esto representar el final de los días de asueto, de parrandas, de copas de vino, verbenas y jolgorios, anunciando que ya se termina la Fiesta “hasta el año que viene” y mañana se ha de volver al trabajo.
Según se cuenta en Tejina: En el año 1943, un grupo de jovenes probablemente cansados de los tres días de fiesta pasados, deciden salir por las calles representando irónicamente una danza. Cuentan que uno de ellos, Agustín Hernández, dijo “no bajen por ahí que me ve mi padre”. Un año más tarde, Julián, Goyo, Felipe y Juan “el viudo” deciden vestir un muñeco construido por ellos con una chaqueta de Eduardo, para pasearlo a hombros por el pueblo el martes después del día de San Luis, y prenderle fuego en la plaza. Desde ese momento “El Machango” forma parte de la Fiesta tejinera para anunciar y proclamar el fin de la holgazanería y la recuperación de la cotidianeidad. Esta iniciativa ha sido adquirida por prácticamente todos los pueblos vecinos y más lejanos con el mismo sentido.
