Semana Santa de La Laguna, Sobriedad, historia y fe. Por Luis Yeray Gutiérrez López

La Semana Santa lagunera ha sido tradicionalmente un ejemplo de sobriedad, de recogimiento del alma y de entrega de una ciudadanía que la considera y la hace suya.

Quizá ninguna escena describa mejor ese espíritu lagunero que la procesión de La Madrugada del Viernes Santo: a las cuatro de la mañana, cuando todo duerme y el silencio se ve interrumpido por el ruido del paso, las velas ya se han encendido, los cirios forman una cadena luminosa y la ciudad, en actitud de recogimiento, acompaña al Cristo hacia el amanecer. Es un momento que además de ser atractivo para la vista de los devotos, se siente como un encuentro íntimo entre la fe y la memoria.

Es aquí donde podemos introducir la manera en la que San Cristóbal de La Laguna interpreta a las diferentes imágenes de Cristo que ocupan el Real Santuario y las distintas iglesias, ermitas, conventos y la Catedral del casco histórico. En La Laguna la imagen del Cristo transmite serenidad y es en esa serenidad donde conviene reflejarnos en momentos en los que la desazón parece acomodarse en el relato mediático nacional e internacional.

San Cristóbal de La Laguna, desde sus orígenes, siempre ha sido un puente entre culturas, un ejemplo de cómo antaño debían construirse las ciudades del futuro y cómo debíamos entender la buena urbanización, poniendo en el centro siempre a la ciudadanía. Por nuestras calles, las de todos, esas que en Semana Santa se transforman en una vía sacra de la Pasión, las imágenes se suceden haciendo referencia a esa simbología de gran significado para las personas más devotas y para aquellas que empiezan a estrechar un vínculo con la fe.

Leyendo pregones de antaño encuentras ya esa fe que solo el lagunero conoce porque la ha interiorizado desde la cuna. Esas mismas personas que ven en el Cristo de La Laguna la representación de una figura que no necesita ningún tipo de adorno para transmitir.

Son estas algunas de las características más importantes de una Semana Santa que, sin lugar a dudas, se encuentra entre una de las expresiones culturales y religiosas más emblemáticas de la isla y del conjunto del Archipiélago. La fe y la historia se mezclan combinando solemnidad, arte y un profundo sentimiento de pertenencia a nuestro municipio. Es por eso por lo que nuestra Semana Santa es considerada una de las más relevantes de Canarias.

En cada uno de los barrios y pueblos del municipio, y en el casco histórico de la ciudad, ya empezamos a sentir que la Semana Santa se acerca y con ella nuestro periodo de conectar con esos cinco siglos de historia de San Cristóbal de La Laguna. Una historia que está ligada a la fe, al patrimonio artístico, cultural, arquitectónico, a lo académico, al aspecto humanista y un largo etcétera. Ese conjunto que hace que nuestra ciudad, Patrimonio de la Humanidad, sea referente a nivel regional.

Luis Yeray Gutiérrez López
Alcalde de San Cristóbal de La Laguna

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