Poemas y fotos para el verano: A una goleta. Nicolás Estévanez

A una goleta

Goletilla ligera
que te columpias
con tu quilla rompiendo
las ondas turbias;
Goletilla impalpable
como la bruma
que pareces la reina
de las espumas.

¿A dónde te diriges
leve y gallarda
al soplo de las brisas
de la mañana?
¿A dónde tan velera
tu rumbo marcas alegre
como en sueños
una esperanza?

¿A dónde, goletilla
blanca y esbelta,
te diriges trazando
rápida estela?
¿No temes los peligros
de otras riberas,
ni las corrientes duras
ni las tormentas?

¿Por ventura te cansa
la azul bahía
con sus montes lejanos,
playas floridas,
embarcaciones blancas,
aves marinas,
y cantares y luces
por las orillas?

¿O buscas anhelante
ricos tesoros
navegando atrevida
de polo a polo?
¿O visitar pretendes
pueblos remotos
despreciando los vientos
y los escollos?

 ¿A dónde, aventurera,
vas atrevida?
¿Cómo dejas, ingrata,
con alegría
los risueños celajes
de las Antillas
y del trópico ardiente
las armonías?

¿A tu querida patria
vuelves la proa?
¿Y acaso, navecilla,
cándida ignoras
que de la nave ausente
las brisas borran
no más pronto la estela
que la memoria?

Retorna, goletilla
de velas blancas,
a las verdes riberas
americanas.
Tal vez arrepentida
llores mañana
recordando los goces
de estas comarcas.

¿Pero no me respondes
alba goleta?
Mis palabras no escuchas
pues ya te alejas
y entre espumas avanzas
rápida y bella
con la gracia y el brillo
de una sirena.

Avanza, goletilla,
la mar es tuya;
olvida mis palabras,
que la fortuna
solamente se logra
cuando se lucha,
y la gloria es el premio
del que la busca.

Si pereces luchando
sobre las olas
arrullarán tu muerte
músicas roncas.
A la mar, goletilla,
busca la gloria,
desprecia los deleites
de nuestras costas.

Yo también despreciando
tiernos hechizos,
desdeñando altanero
goces tranquilos,
ahogo los pesares
del pecho mío
del mar de las pasiones
en el bullicio.

Pero ya la goleta
rápida avanza,
apenas se distingue
confusa y vaga;
ya la ocultan las olas,
ya la levantan,
ya se pierde entre espumas
en lontananza.
(Nicolás Estévanez. Puerto Rico, 1866)

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