Poema y foto al Miércoles Santo lagunero

Casa lagunera en Miércoles Santo, camelias para el Señor de la Cañita.
Al Señor de la Cañita Lagunero
En la plaza se alza el canto,
entre risas y el bullicio,
camina con paso santo
y un humilde sacrificio.
Señor de la cañita en mano,
de mirada clara y fiel,
lleva en su gesto cercano
la historia del pueblo en él.
Entre calles de La Laguna,
donde el tiempo va despacio,
su figura es como luna
que ilumina cada espacio.
No presume de grandeza,
ni de oro ni de corona,
pero hay nobleza y firmeza
en su alma que emociona.
Brinda caña, brinda vida,
comparte lo que no sobra,
y en cada charla encendida
hace del momento obra.
¡Ay, señor lagunero!
de sonrisa verdadera,
que en lo simple es lo sincero
y en lo humilde, primavera.
Que no falte tu presencia
ni tu voz entre la gente,
porque guardas la esencia
de lo nuestro, eternamente.
