LAS VISITAS DE LA VIRGEN DE CANDELARIA DESDE EL SIGLO XVI (I). Por Julio Torres

La Virgen de Candelaria en el mundo: Virgen de la Candelaria. Óleo sobre lienzo-Escuela Cusqueña del siglo XVIII. Representación de la virgen, adornada con aretes, perlas y listones de seda, cargando al Niño Jesús y una vela encendida. Algunos historiadores del arte relacionan la forma que adquiere el cuerpo vestido de la virgen con la forma de las montañas sagradas o Apus de la mitología andina.

Nadie duda de que el culto a la Virgen de Candelaria forma parte del acervo sociocultural de Tenerife en particular y de Canarias en general.

Sobre esta relación han corrido ríos de tinta; sin embargo es menos conocida la que, consuetudinariamente, ha existido entre la imagen mariana y San Cristóbal de La Laguna. Todo un camino veteado de cruces da testimonio de la misma, exponiendo una historia que forma parte del patrimonio histórico, social y cultural de la ciudad, que el transcurrir de los siglos ha desdibujado y que debemos dar a conocer.

Con motivo de la visita de Ntra. Sra. La Virgen de Candelaria a La Laguna en 2018, proponemos desde este suplemento especial, relatos de esta relación, que quien suscribe ha ido recopilando. Bajo el título de “XXXVI VISITAS DE LA VIRGEN DE  CANDELARIA A LA LAGUNA. Un vínculo a través de cinco siglos (1555-2018)”, el  este suplemento de nuestro periodico digital resumiría esta extensa investigación, que desarrolla aspectos tales como: la antigua imagen de la Virgen de Candelaria y la actual (descripción, avatares,…); las visitas de la Virgen de Candelaria a La Laguna desde el siglo XVI (con especial atención a las de 1939, 1964, 1997 y 2009); el antiguo camino seguido en tales visitas y al regreso, así como las cruces, las parroquias y ermitas que lo recorren; pleito de los guanches y vínculo con La Laguna; antecedentes de la devoción a la Virgen de Candelaria; la desaparecida Cofradía de la Virgen de Candelaria (siglos XVII-XIX), sus hábitos y distintivos;…Todo ello con el abundante soporte gráfico recopilado.

 LAS XXXVI VISITAS DE NTRA. SRA. DE LA CANDELARIA A LA LAGUNA

La visita que Ntra. Sra. la Virgen de Candelaria hará a la ciudad de La Laguna del 20 al 28 de octubre  no será la primera. Ha habido otras muchas: hasta treinta y seis, si seguimos a la mayoría de los cronistas; hasta treinta y siete, según Rodríguez Maure; hasta treinta y seis, según Mª Jesús Riquelme.

Para relatar las circunstancias y motivos de las diversas visitas de la Santa Imagen a nuestra ciudad, capital de la Isla desde el s.XV hasta el s.XIX, hemos acudido a las fuentes documentales aportadas por el P. Alonso de Espinosa, Núñez de la Peña, Rodríguez Maure, Sabina Bcrthelot, el P. Mendoza, Ma Jesús Riquelme, el Archivo Municipal de La Laguna y las que conserva la Mayordomía del Santuario, entre otras.

VISITA EN 1555

Fue en este año, y no en 1562, como afirman Rodríguez Moure y seguidores, cuando la Virgen de Candelaria visitó por primcra vez La Laguna. Así lo prueban, entre otros, Mª Jesús Riquelme el P.Mendoza y Néstor del Alamo. Éste último, en el prólogo de la Historia de la Virgen de Candelaria (Ed.1952), exhuma otra narración anterior a la de Moure. Cuenta que, en torno a 1552, el sanguinario pirata «Pata de Palo» realizaba frecuentes incursiones por Tenerife, especialmente por las playas del sur. Con tal motivo, el entonces Provincial de los Dominicos, Fray Tomás de Molina, quiso, como medida preventiva, trasladar, en 1554, la Santa Imagen al convento de Sto. Domingo, donde quedaría más resguardada del peligro de piratas. Transcurrieron cinco meses y la Virgen no había regresado pues, al parecer, no existía tal predisposición en el pueblo lagunero.Así, el 29 de enero de 1955, desapareció «misteriosamente» del convento para dirigirse a su Santuario.

VISITA EN 1562

Según algunos los cronistas, ésta fue la primera vez que La Laguna recibió a la Virgen de Candelaria; visita auspiciada por la parroquia matriz de La Concepción y ordenada por el Cabildo, que pretendía, con una procesión en rogativa en la capital, acabar con la angustiosa sequía que asolaba los campos de la Isla en el mes de febrero de ese año.

Los mismos cronistas relatan que, a pesar de las fechas, era tanto el calor que la travesía fue sumamente incómoda, viéndose además agravada por la multitud que acudió a recibir en las montañetas de los Baldíos  -hoy «Los Molinos» a ]a Virgen, junto al Stmo. Cristo de La Laguna, las cruces parroquiales y las clerecías. También cuentan como, cuando se produjo el encuentro se extendió «una nube bienhechora que, abriéndose en agua desordenó la procesión».

 

 

 

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