La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones en mayo: El danzar al diablo en Cetina, Zaragoza

En Cetina, cada 19 de mayo verás danzar al diablo y a los contradanceros

Cada 19 de mayo, cuando la noche cae sobre la localidad aragonesa de Cetina, en la provincia de Zaragoza, el tiempo parece detenerse. Las luces se apagan, las antorchas iluminan la plaza y el sonido insistente de la música anuncia el comienzo de uno de los rituales más singulares de España: la Contradanza de Cetina.

Esta tradición, declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial, se celebra en honor a San Juan Lorenzo, patrón del municipio. Lo que sucede durante cerca de hora y media es mucho más que una danza popular: es un espectáculo cargado de simbolismo, misterio y memoria colectiva.

El diablo guía la noche

La representación está protagonizada por nueve personajes: ocho contradanceros y un personaje central, el diablo. Los danzantes aparecen divididos en dos grupos enfrentados visualmente por sus trajes blancos y negros, mientras que el diablo viste de rojo y dirige cada movimiento de la ceremonia.

A diferencia de otras fiestas tradicionales, aquí el diablo no es un simple antagonista. Es el eje de la representación, el personaje que provoca, organiza y culmina las llamadas “mudanzas”, las figuras coreográficas que forman los danzantes.

Las mudanzas recrean escenas religiosas, satíricas o cotidianas mediante torres humanas, figuras geométricas y composiciones teatrales que se suceden sin apenas pausa. Todo ocurre bajo la tenue luz de los hachones de fuego que sostienen los asistentes, tal y como se hacía siglos atrás.

Una tradición con siglos de historia

Los orígenes de la contradanza se remontan, al menos, al siglo XVII, aunque algunos investigadores consideran que podría ser incluso anterior. A lo largo de generaciones, el pueblo de Cetina ha conservado intacta una celebración que mezcla elementos religiosos, teatro popular y danzas rituales.

El carácter nocturno del espectáculo aumenta su magnetismo. El silencio expectante del público, la repetición hipnótica de la melodía y las máscaras blancas de los contradanceros crean una atmósfera difícil de olvidar.

Entre las escenas más conocidas destaca la llamada “muerte del diablo”, un momento teatral en el que el personaje es afeitado y posteriormente ejecutado, aunque termina resucitando ante el júbilo de los asistentes.

Un patrimonio vivo de Aragón

La Contradanza de Cetina no es una recreación turística ni una representación preparada para visitantes. Es una tradición profundamente arraigada entre los vecinos, transmitida de padres a hijos y preparada durante semanas por quienes participan cada año.

Quien visite Cetina la noche del 19 de mayo descubrirá una de las expresiones más auténticas del folclore aragonés. Allí, entre fuego, música y sombras, el diablo vuelve a danzar acompañado por los contradanceros, manteniendo viva una ceremonia que desafía al paso del tiempo.

La Contradanza sigue siendo hoy uno de los rituales populares más fascinantes de Aragón y un ejemplo de cómo las pequeñas localidades conservan tradiciones capaces de conectar el presente con siglos de historia.

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