La noche anterior se dejan en remojo las judías. Al día siguiente se ponen a guisar, junto con la panceta troceada y la hoja de laurel. Mientras, se hace una fritura con la cebolla, los ajos, el pimiento, los tomates, el chorizo (todo troceado) y el pimentón (que se añade cuando se vaya a apartar la fritura). Cuando las judías estén “al dente”, se añade la fritura, el vino blanco, y un majado hecho con los ajos, el perejil y el pan frito, que se saca del mortero, ayudándonos de un poco del vino blanco. Se rectifica de sal y agua, si es necesario, y se da un hervor, dejando que se una todo.
Ingredientes: ½ Kg. de judías blancas, 1 cebolla grande, ½ pimiento, ½ cabeza de ajos, 2 tomates grandes, 1 chorizo, 1 trozo de panceta ahumada, ½ manojo de perejil, 10 trozos de pan frito, 1 hebra de azafrán, 1 pizca de sal, 1 vaso pequeño (de los usados habitualmente en los “guachinches”) de vino blanco, 1 vaso pequeño de aceite, ½ cucharada de pimentón, 1 hoja de laurel.

