La Comisión de Las Chumberas analiza este lunes en Madrid el convenio que da vía libre al proyecto de reposición

Además, se aprobará la revisión del PGO en ese ámbito y el proyecto de demolición vinculado a la actuación
La Comisión Mixta de Las Chumberas se reúne este lunes en Madrid para estudiar y aprobar, si cabe, el convenio plurianual que va a establecer las condiciones de desarrollo del proyecto de reposición de este importante grupo de viviendas del municipio, cuya afección por aluminosis detectada en 2009 mantiene fuera de sus casas a 475 familias. En caso de dar el visto bueno al convenio, éste sería aprobado a su vez por cada una de las administraciones implicadas ( Ayuntamiento de La Laguna, Cabildo de Tenerife y Gobierno de Canarias) y, posteriormente, rubricado de forma definitiva.
La reunión, que se celebra en el Ministerio de Fomento y a la que acudirá el alcalde Fernando Clavijo, servirá además para dar conocimiento de las actuaciones desarrollas por la sociedad municipal de viviendas, MUVISA, incluidas las referentes a la seguridad de los edificios. Además, se analizará el estado de la tramitación de la revisión parcial del planeamiento municipal en ese ámbito territorial.
Esta comisión servirá así mismo para avanzar en los primeros trabajos necesarios para garantizar la reposición, como son los de demolición de los primeros bloques, que podrían dar comienzo en breve.
En 2009 se detectó un problema de aluminosis en el parque de viviendas de Las Chumberas, construido en los años 70 y en el que vivían 675 familias. La aluminosis es una patología del hormigón que afecta especialmente a las viguetas de los forjados de los edificios, perdiendo dicho hormigón sus propiedades (haciéndose menos resistente y más poroso) y poniéndose, por consiguiente, en peligro la propia estabilidad del inmueble.
Tras los estudios pertinentes, en enero de 2010 se determinó que 29 de los 42 bloques estaban afectados por la aluminosis, concretamente 475 del total de 675 viviendas, esto es, el 70% del barrio. Desde entonces se implantó un seguimiento estructural del barrio que ha provocado constantes desalojos de viviendas, con el consiguiente realojo de vecinos, así como apuntalamientos de diversas zonas comunes y viviendas, con los que tienen con convivir sus habitantes.
