Gran 5 de enero en La Laguna, inolvidable

Todos sabemos que entre los poderes de Sus Majestades los Reyes de Oriente destacan la posibilidad de viajar a más velocidad que la de la luz y el de la ubicuidad. Todas las Navidades hacen uso de ellos, pero estas, tan especiales y diferentes, han querido subrayarlos para hacernos el mejor de los regalos, el que tanto necesitamos: la esperanza. Así, al mismo tiempo partían, en comitiva, desde diferentes puntos del extenso municipio de San Cristóbal de La Laguna. Pudimos verlos, desde las 5 de la tarde recorrer el casco lagunero, los barrios de San Benito, San Lázaro, El Coromoto, El Camino de la Villa, Barrio Nuevo, Padre Anchieta, todas las calles de La Verdellada nueva y vieja, La Cuesta, Salud Alto, Finca España y Taco, así como los pueblos de Las Mercedes, Jardina, Las Canteras, Guamasa, El Ortigal, la Punta del Hidalgo, Bajamar, Tejina y Valle de Guerra, repartiendo alegría e ilusión, acompañados de coches de Protección Civil, Bomberos y Cruz Roja, motoristas de la Policía Local… Anunciaban que pronto, muy pronto, ellos y sus pajes iniciarían el reparto de juguetes y regalos, como cada noche del 5 de enero, recordando aquella primera vez en que se postraron ante Jesús Niño con sus presentes simbólicos de oro, incienso y mirra. Hasta entonces, juguetes y otros regalos permanecieron convenientemente resguardados en el almacén previsto al efecto en la Ciudad, de cuyas llaves hizo entrega a SS.MM. el alcalde de San Cristóbal de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez.
La emoción corría raudales por todas las calles y los lugares más recónditos de los barrios, algunos de los cuales jamás habían sido testigos de la visita de los Reyes. Familias enteras asomadas a los balcones; muchos ancianos que saludaban, solos, desde su ventana; niños y no tan niños con la nariz pegada a los cristales…La emoción se hizo presente y se desbordó en forma de lágrimas. A pesar de las enormes dificultades que genera la COVID-19, se pudo llegar a todos los rincones del municipio, gracias al ingenio y al cuidado que ponen en todos los actos el nuevo grupo de gobierno desde las últimas elecciones de 2019. ¡Ya era hora!
Las comitivas fueron el preludio a una noche de fe absoluta en la naturaleza mágica de las cosas, de inexplicables certezas y asombrosos prodigios, de inocencia en estado puro, con rostro embelesado y ojos increíblemente abiertos, en expectación casi perpetua… Niños y no tan niños olvidamos pasadas penurias para celebrar con la más excelsa alegría la llegada de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente a San Cristóbal de La Laguna.
Feliz Día de Reyes. Que llueva salud para todos.
