Fotos, coplas y poemas laguneros. «Interrogante». Luis Álvarez Cruz

Claustro del Instituto de Canarias años 50.

Cuantos alumnos y alumnas han pasado por el Instituto de la lagunera calle de San Agustín. El 14 de octubre de 1824, la real orden estableciendo el Plan literario de estudios y arreglo general de las Universidad del Reino (conocido como Plan Calomarde) establecía en su artículo 2º cuáles eran las universidades que iban a permanecer con la inaugurada restauración absolutista: Subsistirán en la Península las Universidades siguientes: Salamanca, Valladolid, Alcalá, Valencia, Cervera, Santiago, Zaragoza, Huesca, Sevilla, Granada y Oviedo. En las islas adyacentes queda la de Mallorca, y se establecerá otra en Canarias. Esto indicaba que el ministro de Gracia y Justicia, de quien entonces dependía la instrucción pública, desconocía que en San Cristóbal de La Laguna existía una universidad, como puntualizó algún tiempo después Antonio Gil de Zárate, director general de Instrucción Pública que en 1845 convirtió a la universidad en instituto: «Olvidó el autor del plan que ya existían en aquella época estas dos universidades; la de Mallorca bastante antigua, y la de Canarias de creación reciente, como se verá luego en la reseña histórica» (Gil de Zárate, 1855, II, 167).4

El centro fue suprimido y cerrado en 1829, restableciéndose nuevamente en 1834, hasta que en 1845 se suprimió definitivamente con la publicación del Plan General de Estudios, conocido como Plan Pidal que en su artículo 67 reducía a 10 las universidades españolas al tiempo que disponía que «las de Canarias, Huesca y Toledo se convertirán en institutos de segunda enseñanza». De ese modo el Instituto de Canarias heredó las rentas y las instalaciones para pasar a ser un centro de enseñanzas medias que dependía de la Universidad de Sevilla.

El IES Canarias Cabrera Pinto es por tanto el heredero legal de la antigua Universidad Literaria de San Fernando de La Laguna, y no la actual Universidad de La Laguna, centro mucho más reciente que el Instituto. Allí entre otros muchos canarios estudió Luis Álvarez Cruz.

Interrogante

Esta noche el silencio me convida
a meditar en el ayer. Yo era
como una vieja puerta enmohecida
en el cansancio inmóvil de la espera.

¿Y qué esperaba? Fué la primavera,
alma de luz y carne florecida,
o tal vez una insólita quimera
tal que un airón poético en mi vida?

Yo no sé, yo no sé, mas te aguardaba
soñando, sin saber lo que soñaba:
en el amor, la vida y el destino…

Y al despertar encuentro alborozado
que eres tú, viejo sueño desvelado,
siempre el interrogante en mi camino.

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