Las devociones laguneras son un motivo más para visitarnos: ERMITA Y MONTAÑA DE SAN ROQUE (II)

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San Roque un encanto del pasado

Existe un paraje en este lugar en el que aún se guarda fielmente el encanto de una piadosa tradición. Es el llamado «Cueva del Diablo», en la que cada persona que lo visita tiene la costumbre de colocar una pequeña cruz, siendo éste el motivo por el que en esta fecha de la festividad del Abogado de la Peste se le ve completamente cubierto» de diminutos símbolos de la Redención…

Un tanto más apartada de la ruta que conduce a la ermita y, por tanto de la planicie propiamente dicha, y a la sombra de dos centenarias higueras, se halla la «Fuente del Cuervo”, en cuyas cristalinas aguas se reflejó la grácil figura de la Princesa Dácil -«la de ojos de fuego boca de púrpura y cabellos de ébano»-. y en cuyos aledaños embriagara el capitán Gonzalo .García del Castillo «ante el dulce mirar de la bella indígena, cuyo nombre suena a plata y sabe a miel.

Desde la altura se percibe abajo el viejo cenobio de Santa Catalina de Siena, cuyo campanario llama a la novena de la Virgen Difunta. Esta imagen de la Virgen del Transito, a la que se conoce por la Virgen Difunta, fue tallada por el escultor lagunero del siglo XVIII fray Miguel Lorenzo de Villanueva, talla que ejecutó para el Convento del Espíritu Santo hoy de San Agustín en el que recibió culto en la Capilla que tuvo la familia oriunda de Santa Cruz de la Palma, de los Álvarez de Abreu fue el fundador de la Capilla don Santiago, que ejercía el cargo de. Veedor de la gente de Guerra, y la conservación estuvo a cargo del hijo de aquel llamado Lázaro. Al edificarse la capilla ya estaba labrada la imagen citada, que pasó a ella.

El cronista Rodríguez Moure, en su «Gula Histórica de La Laguna» dice: «La Virgen del Tránsito, o Difunta, perteneció, con la magnifica urna de plata, alhajas y ricos vestidos de la imagen, a la Capilla que en el claustro de San Agustín poseían los Abreu y fue hecha por el autor del púlpito de la Concepción.»

Don Pedro Tarquis Rodríguez, incansable investigador en uno de sus escritos relativos a la riqueza artística de la islas, titulado “Miguel Lorenza de Villanueva” escribió lo sigue: «Esa imagen estaba hecha con anterioridad y la Comunidad se la cedió a don Santiago Álvarez de Abreu para qué la pusiera en su Capilla», y añade, «debe referirse el señor Moure a la construcción del retablo», Y, debo advertir, continúa don Pedro Tarquis, que en la actualidad aquel retablo e imagen no se hallan en la iglesia del .Espíritu Santo, si no en la de Santa Catalina de Sena, monjas de la Orden de Santo Domingo en la Plaza del Adelantado».

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