El Portal de Belén del Atrio de la Catedral de La Laguna. Por Julio Torres Santos

Cada 24 de diciembre, el atrio de la Santa Iglesia Catedral de San Cristóbal de La Laguna se convertía en un espacio de encuentro, fe y solidaridad con motivo de la bendición del Portal de Belén, una tradición profundamente arraigada en la vida religiosa y social de la ciudad.
Monseñor Luis Franco Cascón, quien fuera Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, acudía puntualmente año tras año a este emotivo acto. El Prelado no solo presidía la bendición del Belén instalado en el atrio de la Catedral, sino que participaba activamente en todos los actos vinculados a esta celebración navideña, demostrando una cercanía constante con el pueblo y, muy especialmente, con los más necesitados.
La Nochebuena tenía para monseñor Franco Cascón un marcado carácter solidario. Tras los actos litúrgicos, ofrecía una cena a numerosas familias humildes de la Diócesis. En el año 1969, fueron alrededor de 170 personas, entre ellas muchos niños, las que se sentaron a la mesa. La cena se celebró en los comedores del Seminario Conciliar y contó con la presencia del propio Obispo y de sus colaboradores en la organización. Varias señoras y señoritas atendieron con esmero a los invitados, en un ambiente de fraternidad y auténtico espíritu navideño.

La fotografía que se conserva del 24 de diciembre de 1969 recoge el momento en que monseñor Franco Cascón bendice el Belén, el cual había sido adquirido por la Peña de la Cabalgata de Reyes de la Obra Sindical de Educación y Descanso. Entre sus miembros se encontraban personas muy conocidas y queridas en la ciudad, como don Andrés Galván, los hermanos Ríos Juan, Laureana y Yayi, Miguel Palmero, Juan Hernández “Pitera”, Juan Manuel “El Fósforo”, Fariña el Pintor, entre otros.
Este Portal de Belén del atrio catedralicio no fue solo un conjunto de figuras y escenas navideñas, sino un símbolo de fe viva, compromiso social y cercanía pastoral, que permanece en la memoria colectiva de La Laguna como reflejo de una Navidad auténtica y solidaria.
