EL LAGUNERO BARRIO DE SAN ROQUE CELEBRÓ FERIA ROMERÍA Y ARRASTRE DE GANADO LOS AÑOS 2008 Y 2009, APUNTES PARA LA HISTORIA RECIENTE DE LAS FIESTAS (y II)

LA ACCIDENTADA II ROMERÍA EN HONOR DE SAN ROQUE DE LA LAGUNA 2009
En las fiestas 2009 presididas por Jose Ángel Pérez Marrero, fue sólo un milagro de San Roquito el que evitó que la pequeña y neófita II Romería que celebraban los vecinos en su honor finalizara en una triste tragedia.
En La Laguna, las fiestas en honor de San Roque se remontan al siglo XVI; pero fue sólo en 2008 y 2009 cuando se celebró una romería, la de 2008 mucho más cortita, pero la de 2009 discurrió por una orografía caracterizada por acusados desniveles (algunos con cotas cercanas al 10%), para así llegar a la Plaza del Cristo y pasar por toda la calle «El Agua», Plazada del Adelantado y subir de nuevo a San Roque.
A cualquier ser humano, la lógica del pensamiento racional –una de las características primordiales que, al parecer, lo distingue del resto de los homínidos- le haría “barruntar” la peligrosidad de tal accidentado trazado. A pesar de ello, el arrojo y la temeridad de algunos retaron a las Leyes de la Física, que, sin embargo, acabaron imponiéndose. Y lo hicieron de tal manera que, cuando las sufridas y obedientes yuntas hubieron de salvar las dificultades del terreno, sucumbieron a éstas, como Aquéllas reglan y hacen preveer.
En definitiva, dos carretas se despeñaron por una empinada ladera, que va de Casa de Felisa a la Pista Militar, como muestra el soporte gráfico aportado en aquel trágico momento por nuestro infatigable compañero, Urbano Barber Friend. Fue él uno de los primeros en acudir en ayuda de los accidentados; en corto espacio de tiempo se personaron dos ambulancias del Servicio Canario de Urgencias, así como la Policía Local y miembros de Protección Civil. Ya el pánico se había apoderado de los romeros y romeras que portaban las carretas accidentadas, así como del público que presenciaba el evento.

Hasta el momento, la romería, precedida por dos carretas que portaban, la primera, a San Roque y, la segunda, una imagen de la Virgen con el Niño en los brazos, seguidas de dos barcos devocionales (cada uno mostrando en sus velas, como es tradicional, desde el siglo XVII, en las romerías del NE de Tenerife, las promesas de las diversas familias) y de diez carretas más, tiradas asimismo por yuntas, transcurría con la “normalidad” que la peligrosa orografía “permitía”.
Al llegar tal comitiva a la pronunciada pendiente que conduce a la curva que da acceso al túnel de la Vía de Ronda, dos carretas se despeñaron por el terraplén, debido a que, según testigos presenciales, una de las vacas que integraban una yunta “perdió la mano” y se precipitó sobre la carreta que la precedía, arrastrando consigo a romeros y romeras, bueyeros y yuntas; sobre todos ellos cayó el armazón, cama y ruedas de las carretas.
Sólo lo que podemos calificar de milagro evitó que el accidente se saldara con heridos graves (incluidas las sacrificadas yuntas), como pudimos saber en aquellos momentos de primera mano.
Según informó el SECOE, fueron cuatro los heridos: un varón de 54 años que presentaba traumatismo en la rodilla; una mujer, de 51 años, con traumatismo facial; una menor de 7 años, con traumatismo en la cadera; y un menor de 9 años con crisis de ansiedad. Todos fueron evacuados al Hospital Universitario por los servicios del dispositivo de emergencia que inmediatamente se trasladó al lugar. Según fuentes del HUC, todos los heridos fueron diagnosticados de carácter menos grave, no quedando ninguno ingresado en dicho Centro. No existó parte veterinario, lo que hace presuponer que el ganado no sufrió, aparentemente, daños de magnitud.Si podemos decir que este parte médico se le debe a la mano del Santito lagunero que protege a la Ciudada des la motaña que lleva so nombre desde los alvores de su fundación
