Alumnos de los Institutos laguneros celebran hoy “La Fuga de San Diego”

El paragua en la mano es un símbolo vinculado a la tradición. Se dice entre los laguneros más viejos que:”Siempre deseábamos que lloviera en los bailes de San Diego, porque así abríamos el paraguas y nos podíamos arrimar más a la pareja”.
El IES San Benito con su APA y su PAS y la asociación de vecinos “El Monte de San Diego”, han preparado para este viernes 11 de noviembre la fuga de San Diego, una “fuga” de una forma sana y divertida como en el pasado.
Los actos comenzaron ayer con la lectura de artículos de prensa en las aulas sobre la historia de San Diego y de su ermita y se leyeron poemas, además se recordaron las típicas canciones del día de La Fuga.
Los alumnos partirán hoy desde los institutos con sus tradicionales calabazas de papel en dirección a la ermita de San Diego.
Antes se hará la ofrenda al busto de Cabrera Pinto, en la plaza de entrada al ex convento de San Agustín, recordar que fue el director que permitió saltarse un examen el 12 de noviembre y acudir a la romería de San Diego.
Los organizadores del acto destacan que los alumnos mantendrán como en años anteriores una actitud cívica y festiva, realizando cantos y recitando poemas dedicados al patrón estudiantil.
Ya en la preciosa y recoleta ermita de San Diego del Monte los alumnos realizarán la ofrenda de las calabazas y llevarán a cabo la tradición de contar los botones a la escultura del fundador del convento de San Diego, Don Juan de Ayala.
Luego se realizará la clásica castañada, preparado en las casas más próximas a la ermita. Sin duda todo se realizará un año más en un ambiente distendido y festivo.
Antaño los jóvenes iban hacia San Diego cantando:
Los estudiantes Canarios…Chimpun…
jodete patrón saca vino chorizo jamón
y el porrón…
Para terminar con aquello de…
Somos la monda,
viva la madre que nos parió”,
Era algo que siempre provocaba el comentario de las beatas: “No sabes cantar otra cosa mi niño” rematando con el consabido donde iremos a parar “vaya educación” Jesús, Jesús…
