Visita del Papa, hablan los jóvenes: el final de los prejuicios, la Iglesia como familia y un futuro de esperanza

“No os conforméis con lo mínimo”. Este desafío, enviado por el Papa León XIV a los jóvenes españoles, marca el punto de partida del segundo coloquio de “Tiempo de encuentros”. En un mundo que a menudo etiqueta a la juventud como apática o alejada de lo sagrado, este vídeo desvela una realidad sorprendente: una generación que vive su fe sin complejos en la universidad, la oficina o el voluntariado.
En esta segunda entrega, las periodistas de Artículo 14, María Pelayo y María Serrano se reúnen con cinco jóvenes con realidades muy distintas —desde una ingeniera consagrada hasta un estudiante de derecho del movimiento de Comunión y Liberación o una coordinadora de Hakuna— comparten cómo es el día a día de un creyente en la España de 2026. Lo que emerge no es un discurso moralista, sino un relato de amistad y sentido.
El fin de los prejuicios
Uno de los puntos más interesantes del debate es la percepción de que la barrera entre la Iglesia y la sociedad se está transformando. Juan Pou, estudiante de la Complutense perteneciente al movimiento Comunión y Liberación, observa un cambio generacional: “Se han tumbado los prejuicios. Ahora hay una mirada honesta y una curiosidad sincera por conocer a los cristianos”.
Esa naturalidad es la que permite a María Armas, ingeniera y consagrada en el Instituto secular Filiación Cordimariana, explicar su vocación en ambientes profesionales: “Cuando explico que soy consagrada, a la gente le encaja lo que ha visto en mí; entienden que he encontrado mi sitio y el sentido de mi vida”, explica. Para estos jóvenes, la fe no es una lista de normas, sino un vínculo personal que transforma la manera de mirar el éxito, el fracaso y el amor.
Una Iglesia que es familia
El coloquio también profundiza en lo que esperan los jóvenes de la visita de León XIV. Para Jaime Martín, responsable de jóvenes de la Acción Católica de Toledo, la clave es la “paternidad”: la necesidad de encontrar un guía cercano que acompañe las dudas del corazón.
Por su parte, Catalina Feli, coordinadora del movimiento Hakuna, subraya el espíritu de la «generación Francisco» que hereda el nuevo Pontífice: jóvenes que ya no son sujetos pasivos, sino protagonistas que desean «ir con todo» a las periferias. En esta misma línea, Inoa de la Delegación de Juventud de Madrid, destaca la alegría del voluntariado y la capacidad de la Iglesia para unir a personas de distintos barrios y sensibilidades en una sola familia.
Un mensaje de esperanza
Frente al vértigo de los compromisos definitivos, estos jóvenes coinciden en que la esperanza nace de dejar de confiar en las propias fuerzas para mirar a Cristo. El compromiso, explican, no es una carga, sino la respuesta lógica cuando uno se siente amado. “Si tú no crees en Dios, Dios siempre va a creer en ti”, afirma María, resumiendo el espíritu de acogida que impregna toda la conversación.
Este segundo capítulo de “Tiempo de encuentros” es una invitación a descubrir que la esperanza para los jóvenes no está en proyectos abstractos, sino en la alegría de quienes se saben mirados y llamados a algo grande.
Una conversación imprescindible que nos invita a descubrir una Iglesia llena de colores y matices, preparada para recibir al Papa León XIV con el corazón abierto y la convicción de que ser creyente hoy merece, más que nunca, la pena.
