La Laguna Ahora por España de Fiesta en febrero: Madrid despide el Carnaval con el tradicional Entierro de la Sardina

Un año más, Madrid volvió a vestirse de sátira y fiesta para celebrar el Entierro de la Sardina, una de las tradiciones más castizas y singulares del calendario festivo de la capital. Con este desfile simbólico, la ciudad puso el broche final al Carnaval y dio la bienvenida a la Cuaresma, mezclando humor, crítica social y espíritu popular en un mismo acto
La comitiva, formada por vecinos, asociaciones culturales y personajes ataviados con disfraces extravagantes, recorrió las calles entre música, risas y guiños teatrales. Como marca la costumbre, la protagonista fue la sardina, convertida en símbolo de la despedida de los excesos carnavalescos y de ese tránsito entre la fiesta y un tiempo tradicionalmente más sobrio. Lejos de ser un acto solemne, el entierro se vive en Madrid con un tono festivo y burlón, donde la ironía y la parodia son parte esencial del espectáculo.
El origen de esta celebración se remonta al siglo XVIII y, aunque su significado ha ido cambiando con el tiempo, mantiene intacta su esencia popular. Hoy, el Entierro de la Sardina es tanto un homenaje a la tradición como una excusa para que madrileños y visitantes se reúnan en la calle, participen del desfile y disfruten de una de esas costumbres que explican el carácter abierto y festivo de la ciudad.
Este año, como en ediciones anteriores, no faltaron los disfraces creativos, las comparsas y el ambiente familiar. El público acompañó el cortejo entre aplausos y fotografías, convirtiendo el acto en una auténtica celebración colectiva. Más allá del ritual simbólico, la jornada volvió a demostrar que Madrid sabe despedir sus fiestas con humor y mucha participación ciudadana.
Así, entre risas y música, la capital cerró oficialmente el Carnaval, dejando atrás los días de máscaras y confeti, pero conservando el recuerdo de una tradición que, año tras año, sigue viva en las calles y en la memoria de quienes la celebran.
