13 de junio, la Iglesia celebra la onomástica de San Antonio de Padua

Imagen de San Antonio de Padua, parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, que ha sido restaurada recientemente. Hoy espera la visitas entronizada lo que facilita ver el buen trabajo de restauración.

San Antonio de Padua

Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo nació en Lisboa, Portugal, en 1195; a los 15 años ingresó a los Canónigos Regulares de San Agustín, pero diez años después ingresó a los Frailes Menores Franciscanos donde a los 25 años adoptó el nombre de Antonio.

Tenía voz clara y fuerte, memoria prodigiosa y un profundo conocimiento, el espíritu de profecía y un extraordinario don de milagros. Su fama de obrar actos prodigiosos nunca ha disminuido y aún en la actualidad es reconocido como el más grande taumaturgo de todos los tiempos.

El Papa Gregorio IX lo canonizó menos de un año después de su muerte en Pentecostés el 30 de Mayo de 1232.

San Antonio de Padua en La Laguna en la parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna

En la parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, San Antonio de Padua tiene presencia en la Capilla de San Antonio de Padua y en una de las hornacinas del lado de la Epístola. La Capilla, también conocida como Capilla de Santiago Apóstol, ha sido objeto de diversas reformas a lo largo de los años.

Talla en madera. Anónima. Se encuentra en el nicho central. Representa al Santo nacional de Portugal, y es el patrono de los marinos y naúfragos. Aparece siempre ataviado con el hábito franciscano y un cordón atado con tres nudos. Los elementos que le acompañan pueden variar desde las azucenas y los peces hasta una mula.

San Antonio de Padua en el Real Santuario del Cristo de La Laguna

Escultura barroca de autor desconocido ubicada en el Real Santuario del Cristo de La Laguna. Se sitúa en una de las hornacinas del lado de la Epístola.

Talle de pequeñas dimensiones (70 cm de altura), destinada a colocar en el retablo y realizada en madera policromada. Se utiliza en ella la técnica del estofado, que imita grandes ramos dorados. las partes descubiertas como son, la cabeza, la mano y los pies poseen encarnación algo oscura y mate. Se puede observar cierta desproporción en sus miembros, por ejemplo, en las manos, que son más grandes de lo normal, y un añadido posterior.

En su mano derecha porta un ramo de azucenas, que simboliza la pureza. En la izquierda sostiene un libro abierto y sobre ese brazo una imagen del Niño Jesús, que fue esculpido con posterioridad al santo. Éste a su vez, le dedica al infante una cálida sonrisa. En sus inicios esta imagen se complementaba con dos angelitos que en la actualidad no se encuentran.

 

 

También te podría gustar...