Foto y poema para el Domingo de Ramos

Cuando venías para la Pasión,
fuiste complacido en sentarte sobre un asno, Oh Cristo; 
Y de niños inocentes recibiste el himno de triunfo,
Tú que eres alabado por los ángeles
con el himno ‘Tres veces Santo’.
¡Tu Rey, Sión, viene hacia ti, humilde, 
sentado sobre un asno, para derrotar a tu enemigo! 
Alégrate y regocíjate, celebrando con palmas.
Venid, fieles, aplaudamos con las manos, 
ofreciendo a Cristo ramos de virtudes. 
Como los niños, extendámosle los mantos
de las obras divinas y recibámosle místicamente.
Ofrezcamos, hermanos, palmas de virtudes, a Cristo Dios,
que, como hombre, viene a sufrir voluntariamente por nosotros, 
para otorgar a todos la victoria sobre el pecado.
Aquel que cabalga sobre los querubines, 
viniendo a ser sacrificado para nosotros, 
por su propia voluntad, hoy cabalga sobre un asno. 
¡Venid con palmas y alabémosle con alegría!
Aquel, que recibe alabanza de los ángeles en el cielo, 
aceptó la alabanza de los niños en la tierra.
Digamos nosotros también: 
“¡Hosanna!, bendito Señor que viniste a salvarnos”. Amén.

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