San Benito homenajea a las romerías del municipio: Valle de Guerra

La romería de san Isidro Labrador, en Valle de Guerra, una de las más antiguas del municipio, se ha movido históricamente alrededor de eventos que forman parte de su tradición agrícola, como la recogida de las cosechas o la bendición del ganado…Sin olvidarnos, por supuesto, de la librea. Todos son,  sin duda, eventos de un importante valor etnográfico.

Leila González de la Rosa, presidenta de la comisión de fiestas de la romería 2018, desgrana la ingente labor que suponen las fiestas de san Isidro en el Valle: “da mucho trabajo organizar un baile de magos, organizar una romería, estar en contacto directo con la gente -que quema bastante-… También físicamente, porque el día de la romería es un desgaste terrible”. Y Yaiza Báez Díaz, junto a la que ha organizado “dos fiestas, una de Ntra. Señora de El Rosario (2015) y otra de san Isidro Labrador (2018)”, puesto que la comisión es la misma para las dos fiestas, aclara que “el día de la romería da igual que seas presidenta, vicepresidenta…porque te va a tocar organizar los grupos, las parradas, las carretas, los carros, las yuntas…Es todo un proceso antes de que salga”. En definitiva, se trata de “trabajar por la tradición de nuestro pueblo”, concreta expeditivamente Débora López, vocal de la comisión.

Advertimos que se trata de una comisión muy cohesionado por el vínculo que supone su pasión por la romería, por su pueblo. Un pueblo indispensable para su labor, porque detrás de la comisión “siempre hay gente del pueblo, chicos y chicas que nos ayudan”, explica Yaiza. Nos corrobora Leila que “detrás de nosotras o con nosotras siempre hay un grupo humano, como los chicos de la asociación…”

Por eso, cuando se suspendió este año la romería Leila nos revela que “para los valleros y para cualquiera que sienta las tradiciones como nosotras, te da pena que por esta pandemia no se haya podido salir, sacar al santo, salir en la romería, ir al baile de magos, que es una de las citas de mayo más importantes”. Para atenuarla, aunque sólo fuera un poco, nos explica Yaiza que “este año intentamos celebrarlo en casa, con nuestros familiares, con algunos amigos…Todos vestidos de mago, pero respetando siempre el aforo. Eso un poco llenó el vacío de no poder celebrar la romería”.

Así, el homenaje que este año hace el ayuntamiento a todas las comisiones de fiestas de las romerías del municipio es, para Yaiza, “un detalle bastante bonito que se hace a estas fiestas”. “¡Me gusta, me gusta la idea!”, exclama Leila. Porque, “al final involucras a mucha gente: ganaderos, grupos, parrandas… Es una manera de acordarse de todos”, termina puntualizando Leila.

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