89 Años de Historia de la Tuna de la Universidad de La Laguna. Por Julio Torres Santos

San Cristóbal de La Laguna se enorgullece de ser definida como ciudad universitaria, porque de esta forma se hermana con otras ciudades caracterizadas por la misma tradición histórica, por idénticos parámetros culturales. Porque universitarias son también Salamanca, Santiago de Compostela, Alcalá de Henares,… Ser ciudad universitaria supone estar comprometida con avanzar y crear conocimiento, con formar a los profesionales que arrostrarán los imprevisibles y dificultosos retos que plantea una sociedad cada vez más dinámica, multicultural, inquisitiva, inquieta, disconforme e implicada en despejar los retos que los albores del nuevo siglo plantean. Pero ser universitaria supone también ser estudiante y, por lo tanto – parafraseando a Los Sabandeños- ser tunante. Y es que las tunas … ¿cómo definirlas? Son la sabia nueva, la juventud, … Esos truhanes simpáticos, pícaros y parranderos que buscando divertirse amenizan las noches de la ciudad. Los oscuros callejones y las calles empedradas parecen cobrar vida para acoger el revoloteo de sus capas y cintas al vuelo; de esta forma arropan el reclamo de la enamorada celosa y cautivada.

En definitiva, las tunas forman parte de la historia de nuestra ciudad y se relacionan intrísicamente con sus gentes y su tradición. ¿Quién no ha sido joven? ¿Quién no ha deseado cantar al objeto de sus deseos? ¿Quién no ha querido que se le rondase?.

Hablar de La Laguna es hablar de su vetusta y añeja Universidad, de sus muros, piedras y verodes; pero también de sus gentes y, por ende, de sus estudiantes. Las tunas son parte de nuestra historia, un elemento que nos caracteriza y al que podemos renunciar. Por eso alabamos la iniciativa que supone el II Certamen Internacional de Tunas Ciudad de La Laguna. Unámonos todas y todos para que esta parte jovial y pícara de la etapa estudiantil no desaparezca.

Estas páginas de La Laguna ahora estarán siempre abiertas y comprometidas con la defensa de la vida estudiantil de esta ciudad, que no se entendería sin su bicentenaria Universidad y, por ende, sin esa vida de jolgorio estudiantil que representan, como nadie, las tunas de las distintas facultades; y ,como síntesis de todas ellas, la tuna de distrito que, bajo la bandera morada -el color que distingue a nuestra Universidad y a nuestra ciudad- existe desde 1927. (1927 En la Plaza del Príncipe concursan cuatro rondallas, la de la Juventud Republicana con traje de pescador holandés dirigida por don Santiago Alvarez que ganó el primer premio, el Orfeón la Paz de La Laguna obtuvo el segundo con fantasía Mefistófeles de Fausto dirigido por don Tomás García Alós, la rondalla Prosperidad con fantasía oriental y la rondalla Estudiantina Normalista de La Laguna dirigida por don Juan Estany con su traje de estudiantina española. 1928 En la Alameda del Príncipe, el Orfeón la Paz gana el primer premio con un bonito traje de Luis XV y bajo la batuta de don Tomás y los coros don Francisco Delgado, la rondalla Prosperidad dirigida por don Santiago Alvarez y la Estudiantina Normalista de La Laguna por don Juan Estany) Ochenta y un años después continúa con la vitalidad que sólo da la eterna juventud del relevo generacional. ¡Viva la tuna ¡ ¡Viva la Universidad de La Laguna! O lo que es lo mismo: ¡Viva La Laguna! Viva el Conocimiento de todas las disciplinas que durante más de 200 años se han impartido en esta vetusta institución canaria. Todas y todos a una con nuestra tuna de distrito de la Universidad de La Laguna.

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