25 Aniversario «La Laguna Patrimonio Mundial»: Septiembre con sus fiestas del Cristo ha sido siempre el mes por excelencia de La Laguna (V). Por Julio Torres

Los fuegos de la torre de la Concepción de La Laguna tomados desde el balcón del teatro Leal, a la derecha de la imagen el balcón de la Casa Porlier, a la izquierda las Siervas de María. Es impresionante la cantidad de gente que acompaña al Cristo al fondo de la imagen. Foto años 60

Pero sin duda, la descripción más amplia, aunque sólo del día 14, pues la del concurso de fuegos artificiales es bastante limitada, la hallamos en el programa correspondiente a 1928.

Los fuegos de la torre de la Concepción de La Laguna tomados desde el balcón del teatro Leal, a la derecha de la imagen el balcón de la Casa Porlier, a la izquierda las Siervas de María. Es impresionante la cantidad de gente que acompaña al Cristo al fondo de la imagen. Foto años 60

“Fuegos de la Torre»

Pirotécnico de la Villa de Güimar, don Francisco Dávila. Una cascada de seis metros de repetición con setenta tubos. Esta cascada llagará hasta el suelo acompañada de una lluvia de estrellas de colores, que forman una bonita combinación con el fuego de plata. Una palmera de veinte metros de altura con cuatro soles eléctricos. Una batería de diez disparos con aureolas romanas. Una batería de diez disparos con cometas argentinos de plata. Una batería de diez disparos con torbellinos eléctricos. 50 docenas de cohetes de color y estallo. Veinte cohetes de cabellera de plata. Quince ídem de cola blanca y cabellera. Quince ídem musicales. Quince ídem de relámpagos potenciales. Dos volcanes de distintos colores. Doce coronillas aéreas. Veinticinco candelas tricolores. Veinticinco candelas con cometas eléctricos. Una corona de un metro de circunferencia.

Los fuegos de la torre de la Concepción de La Laguna tomados desde el balcón del teatro Leal, a la derecha de la imagen el balcón de la Casa Porlier, a la izquierda las Siervas de María. Es impresionante la cantidad de gente que acompaña al Cristo al fondo de la imagen. Foto años 60

Fuegos del Óvalo

Pirotécnico, don Pedro Pacheco, del Puerto de la Cruz. Catorce soles con dalias tricolor con intermedio de un potente foco eléctrico. Tres baterías de torbellinos con doce disparos. Cuatro baterías aureolas verdes plateadas con diez disparos. Una batería de alcachofas con estallo y diez disparos. Una ídem culebrillas fantoches eléctricos con 25 disparos. Catorce coronillas eléctricas. Veintiocho potentes brazos tubos de grueso calibre de fuego chinesco. Catorce guirnaldas de cinco metros cada una con un total de 350 tubos eléctricos de cascada fuego plata.

Esta combinación del óvalo tomará fuego por diez partes por medio de cohetes llamados “dragones” que saldrán de una red, con el fin de que el fuego arda simultáneamente.

También te podría gustar...