La Laguna en diciembre: Tradiciones Navideñas (III)

policia navidad

El Aguinaldo

En el soporte gráfico podemos observar los regalos que le hacían a los municipales y que a modo de exposición se situaba en el paso de peatones frente a la casa de Cruz Auñon. En la fotografía recordaremos a dos Guardias de aquellas plantillas de los años sesenta.

En aquel tiempo, los municipales que ordenaban la circulación en las ciudades de toda España, recibían aguinaldos de los conductores. ¿Se imaginan qué ocurriría ahora si a un guardia, alguien le deja un paquete a sus pies?

Lo típico era regalar alimentos a los agentes. ¿Con qué fin? ¿Para hacerles la pelota? ¿Éramos más generosos que ahora? ¿O quizás les teníamos miedo? No lo sé. Por aquella época yo era muy pequeño aún. Sólo sé que ahora sería impensable. No porque no seamos generosos, no porque no les tengamos miedo, seguramente es que le molestaría al “Sindicato”.

el cartero navidad

En aquella Laguna de los uniformes, de los carteros militarizados por el régimen franquista, basureros, bedeles de “bastón de hierro”, ordenanzas del casino, o del Ayuntamiento, betuneros, camareros, guarda coches, butaneros y hasta los guardias municipales, felicitaban a todos los que vieran por la calle o necesitaban de sus servicios con la entrega de una felicitación de las fiestas con el fin de recabar “un aguinaldo”. Todos los bares, los de la Concepción-estación improvisada de las guaguas-, El Refugio, el Castillo, Avenida, el merendero San Diego; La Oficina, la Heladería Venecia, ultramarinos como Los Lagartos y Julián Sáenz, cuantos tuvieran un escaparate o espejo, pintaban con tiza “Felices Pascuas y Próspero Año Nuevo”, era la felicitación generalizada para que nadie no se diera por aludido, además de entregar un almanaque que generalmente contenían la torre de la Concepción, las de La Catedral o el mismo Cristo de La Laguna. Los barberos pintaban los espejos para que no olvidaras la propina mientras te pelaban.

Los aguinaldos consistían en recibir una cantidad económica como gratificación o propina en reconocimiento a la labor de todo un año. Aunque hubiera cierta penuria económica en las casas, todas contribuían en el aguinaldo ya fueran solo con media peseta, y los más pudientes con monedas de medio duro, duros y cinco duros. Con el importe recibido con los aguinaldos, muchas familias llegaron a sufragar los gastos de Reyes.

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