Ya está aquí, desde la pasada madruga llegó el verano

El inicio del verano llegó la pasada madrugada de este sábado 21 de junio a las a 1:42 horas, fue el momento en el que el astro alcanzó su máxima declinación norte. Esta circunstancia convierte esta jornada en la más extensa del año en términos de iluminación diurna.
En España, la festividad más cercana al fenómeno es la Noche de San Juan, con sus tradicionales hogueras que simbolizan el renacer del Sol y la purificación. Aunque esta celebración tiene lugar el 23 de junio, apenas unos días después del solsticio, mantiene un vínculo directo con el culto a la luz y a los ciclos naturales.
¿Qué es el solsticio de verano?
El solsticio de verano es un evento astronómico que ocurre una vez al año, cuando el eje de rotación de la Tierra se encuentra más inclinado hacia el Sol en el hemisferio norte. Como resultado de esta inclinación, el Sol alcanza su punto más alto en el cielo al mediodía y describe un recorrido más amplio, lo que se traduce en un incremento notable de la duración del día.
A partir del solsticio, aunque los días comienzan a acortarse muy lentamente, el calor continúa intensificándose debido a la inercia térmica del planeta. El nombre “solsticio” proviene del latín solstitium, que significa “sol detenido”, haciendo referencia a la aparente pausa del astro en su movimiento ascendente en el cielo, antes de iniciar su descenso progresivo hacia el sur celeste.
En el caso del hemisferio norte, el solsticio de junio coincide con el inicio del verano y, en consecuencia, con el inicio del invierno en el hemisferio sur. Este desajuste entre hemisferios se debe a la inclinación axial del planeta que regula la alternancia de estaciones a lo largo del año. Aunque el instante del solsticio puede variar ligeramente cada año, en 2025 está perfectamente definido para la madrugada del día 21 en la mayor parte de Europa.
