Ventas, bodegas, tabernas y cafeterías del entorno de la Catedral de La Laguna: «Antonio el Puntero» (V). Por Julio Torres


El Quinario en «El Puntero» y la Puchereta de Domingo de Laguna

Hubo un plato que durante muchos años fue tradicional cada 9 de septiembre en La Laguna: la célebre Puchereta, que comenzó a servirse en casa de «Antonio el Puntero» en 1966, siendo Esclavo Mayor Evelio Cabrera Benito y José Luis Mauri Morín Verdugo alcalde de La Laguna.

El 9 de septiembre era una fecha especialmente señalada en el calendario lagunero. Ese día comenzaban los actos religiosos en honor al Santísimo Cristo de La Laguna, con celebraciones tanto por la mañana como por la tarde.

Precisamente, aprovechando las horas de asueto que quedaban entre unos actos y otros, Domingo de Laguna (1) instauró en La Laguna la famosa Puchereta. Por aquella mesa pasaron, entre otros, alcaldes, capitanes generales, obispos, arzobispos y hasta algún cardenal y, por supuesto, muchísimos ESCLAVOS.

Eran otros tiempos, sin tanta «figurita» pululando en torno al Cristo.

Jamás faltaron los buenos caldos del norte de Tenerife, ni el whisky con sifón, la ginebra Tanqueray y otras copas y «postres». Todo transcurría en un ambiente de cordialidad. Aquella gente sabía mear el alcohol y, además, tenía la cabeza muchísimo mejor amueblada.

Años más tarde, en 1971, siendo Esclavo Mayor el coronel Luis Miranda Boutell, la Puchereta pasó a celebrarse en el Casino de La Laguna, tanto en su sede de la calle La Carrera como posteriormente en la de la calle del Agua.

A este plato se le conoció indistintamente como «Puchereta de Domingo de Laguna» o «Puchero del Casino».

El puchero canario, como la mayoría de los cocidos españoles, constituye por sí solo un menú completo. Sobre todo cuando con su caldo se prepara primero una buena sopa y, después, se acompaña el puchero con un escaldón de gofio. Se trata, sin duda, de una de nuestras ollas más completas, especialmente por su apabullante variedad de hortalizas.

Recuerdo que, en los últimos años en que se celebró la Puchereta, ya a finales de los noventa, desde las primeras horas de la mañana del 8 de septiembre podía verse a Domingo de Laguna en el Mercado de la Plaza del Adelantado. Lo acompañaban maestro Juan, conserje del Casino, la cocinera de la casa y varios pinches. Allí escogían y compraban todos los productos frescos necesarios para preparar la Puchereta del día siguiente.

Y si Domingo encontraba algún precio más subido de la cuenta, miraba inmediatamente a alguno de sus acompañantes y exclamaba:

—¡Si te coge!

(1) Domingo de Laguna

A decir de Paco Pérez, Domingo García González, conocido periodísticamente por el seudónimo de Domingo de Laguna, fue un periodista tinerfeño nacido en Los Realejos que desarrolló buena parte de su actividad profesional durante la segunda mitad del siglo XX.

Se había graduado en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid, ciudad en la que residió durante varios años gracias a una beca del Ministerio de Educación Nacional, conseguida con alguna que otra «manga» del político y magistrado Cerviá y del obispo don Domingo Pérez Cáceres.

Hombre solterón y de profundas convicciones católicas, protagonizó durante sus años de estudiante un pequeño incidente en el Hogar Canario de Madrid. Otro estudiante tinerfeño se encontraba allí muy acaramelado con una señorita de dudosa reputación y Dominguito terminó echándolos a la calle «por la indecente postura de los amantes», según me contó años después el protagonista pasivo de aquella surrealista escena.

Personaje singular, periodista y hombre profundamente vinculado a la vida social lagunera, Domingo de Laguna dejó su nombre unido para siempre a aquella Puchereta que congregaba, alrededor de una misma mesa, a personajes de toda condición.

Hasta el próximo día 14 les iremos ofreciendo aquel «Quinario» de «El Puntero», con sus disputas, ocurrencias y conversaciones sobre los temas del momento.

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