El Cristo de La Laguna, la Plaza y las fiestas (VI)

La calle de la Carrera durante los “Fuegos de la Torre”, foto tomada desde el balcón del teatro Leal, La Laguna años 50. Coloreada IA 2026.
Los primeros “Fuegos de la Torre”
A pesar de que comenzaron a quemarse tardíamente, los “Fuegos de la Torre” alcanzaron gran popularidad en las Islas y llegaron a ser indispensables en el callejear nocturno lagunero cada 14 de septiembre.
La torre de la Concepción se convirtió por primera vez en escenario del espectáculo pirotécnico así denominado la noche del 14 de septiembre de 1902, cuando se celebró la iluminación con luz eléctrica del templo matriz y el Cristo hizo su descanso en un templete levantado en el interior del templo, enalteciendo así su visita a la Villa de Arriba.
Era habitual que los vecinos residentes en las calles del recorrido procesional se organizaran en comisiones para encargar arcos decorativos y “lluvias de voladores y ruedas de fuego” que se quemaban al paso de la efigie del Cristo, a veces en cumplimiento de promesas. Y para los “Fuegos de la Torre” de 1902 contribuyeron de manera especial los vecinos de la Concepción y de San Benito.
Hasta entonces, la primera noticia de actos al paso de la procesión septembrina del Cristo en el entorno de la Concepción data de 1894, cuando “en la esquina de la plaza de la Concepción, donde se había levantado un arco, se arrojaron flores desde las ventanas” .
Y es que en estas últimas décadas del siglo XIX, el “descanso” del Cristo se hacía en la calle San Agustín, a la altura del colegio de señoritas Nuestra Sra. del Rosario . Este centro, en 1892, preparó “un elegante, aunque modesto descanso”, cantando además el coro de alumnas, con acompañamiento de la orquesta de La Laguna . En 1894, en el momento en que la procesión hizo descanso frente a dicho colegio, “varias bengalas de color iluminaron la calle” – que estaba engalanada “con mástiles y banderolas”-, y empezó a tocar un sexteto, acompañando al coro de alumnas, que cantó desde el balcón, “improvisado y rústico”, “levantado en el frente del edificio” y “adornado con cortinajes encarnados y flores naturales” .
Pero en 1895, debido a “las recientes desgracias ocurridas en la familia de la Sra. Directora del acreditado colegio de Srtas. Ntra. Sra. del Rosario”, a finales de agosto se avisaba que no habría descanso “frente al mencionado centro de enseñanza” . A partir de este momento, la procesión del Smo. Cristo no hará más descansos en la calle San Agustín. Es en 1900 cuando se produce el primer descanso de la procesión septembrina en la iglesia de la Concepción, suceso del que se hace eco la prensa:
El presidente de la comisión encargada de arbitrar recursos para el adorno de la calle de San Agustín ha hecho entrega de 30 pesetas para el arreglo de la parroquia de la Concepción, donde descansará el Smo. Cristo de La Laguna al salir en procesión .
Llegados a este punto, solo me queda por narrar uno los acontecimientos de la cadena que desembocó en la primera quema de fuegos artificiales de la torre de la Concepción la noche del 14 de septiembre…
El 7 de abril de 1901 hizo el viaje inaugural el tranvía entre Santa Cruz y La Laguna, que entonces solo llegó hasta la Concepción, donde se ubicó la estación, en la denominada Plaza de la Antigua, actual Doctor Olivera.
Según la “Escritura de ratificación de otra cesión, otorgada por el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de esta Diócesis, Dr. D. Nicolás Rey y Redondo, a favor de la Sociedad Anónima de Tranvías Eléctricos de Tenerife” , dada el 24 de marzo de 1902, el Obispado cedía a la mencionada Sociedad: Una faja de terreno de cuatro metros de ancho y setenta y dos de largo, en el solar denominado Plaza de la Antigua; la parte del solar que en su día necesite a la del Poniente de dicha Plaza para edificar oficinas; y la Capilla dedicada a la Santa Cruz.
