Unidas se puede propone explorar fórmulas de colaboración público-social para desbloquear la construcción de vivienda asequible en La Laguna

Alberola plantea abrir nuevas vías de cooperación con entidades sociales y de economía social tras quedar desiertas las promociones públicas de vivienda previstas en Tejina y Gracia

Unidas se puede llevará al próximo pleno del Ayuntamiento de La Laguna una moción para explorar fórmulas de colaboración público-social que permitan impulsar vivienda protegida y alquiler asequible en el municipio, después de que las licitaciones para construir 79 viviendas públicas en Tejina y Gracia hayan quedado desiertas.

La iniciativa, defendida por el concejal Saúl Alberola, parte de una reflexión en la cual, la actual crisis de vivienda exige ampliar las herramientas disponibles para garantizar el derecho a una vivienda digna y no depender exclusivamente de las dinámicas del mercado privado de la construcción.

Desde la formación reconocen el esfuerzo realizado por el Ayuntamiento y Muvisa para ampliar el parque público de vivienda, pero consideran que los recientes fracasos en las licitaciones evidencian las limitaciones de un modelo que sigue condicionado por la rentabilidad empresarial.

«Cuando promociones públicas, financiadas con dinero público y construidas sobre suelo público, no consiguen salir adelante porque ninguna empresa considera rentable ejecutarlas, las administraciones tienen la obligación de buscar alternativas», señala Alberola.

La moción plantea estudiar fórmulas de cooperación con cooperativas, entidades de economía social y organizaciones especializadas en vivienda asequible y alquiler social, como complemento a los mecanismos tradicionales de promoción pública.

Para Unidas se puede, estas experiencias permiten poner en el centro la función social de la vivienda, la estabilidad residencial y la creación de comunidades sostenibles, alejándose de lógicas estrictamente especulativas.

Además, la propuesta incorpora una dimensión social y laboral, al plantear que futuras actuaciones puedan vincularse a programas de formación e inserción laboral dirigidos a personas desempleadas de larga duración, mayores de 45 años o colectivos en situación de vulnerabilidad.

«La vivienda pública no solo debe servir para garantizar un techo. También puede convertirse en una herramienta para generar empleo digno, formación profesional y cohesión social en nuestros barrios y pueblos», afirma Alberola.
La iniciativa propone igualmente estudiar, junto a Muvisa, la viabilidad de un programa piloto municipal que permita evaluar este tipo de modelos de colaboración y analizar sus posibilidades de implantación en La Laguna.

«La crisis habitacional que vivimos exige imaginación, valentía y capacidad para innovar», concluye Alberola. «No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando que el mercado resuelva un problema que el propio mercado ha contribuido a generar. La vivienda es un derecho y las administraciones deben utilizar todas las herramientas a su alcance para garantizarlo».

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