Una visita con la que terminaba la estancia de los veraneantes de otra época era a la ermita de San Miguel Arcángel

Entre los encantos con los que te puedes encontrar durante una visita por el casco histórico de La Laguna, está la ermita de San Miguel Arcángel, edificio que fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1986.

Ubicada en la plaza del Adelantado, una de las más agradables y acogedoras de Tenerife, envuelve en su entorno de susurros y pintorescos paisajes urbanos, uno de los edificios históricos más emblemáticos de La Laguna.

Edificada en el año 1506 por orden expresa del Adelantado Alonso Fernández de Lugo, conquistador de las Islas Canarias en nombre de la Corona de Castilla, la ermita se encuentra rodeada de varios edificios públicos de construcción moderna, que imitan el estilo canario, y que además forman parte activa en el día a día los laguneros: el Palacio de Justicia y el antiguo mercado municipal (actualmente en nuevo proyecto).

Lo más destacado de la construcción es su fachada principal y su pórtico. Este último es de grandes dimensiones, y se funde con la portada mediante un arco de medio punto que se encuentra sostenido en pilastras de piedra labrada. Una cruz del mismo material, en la que se encuentra grabada la fecha en la que la ermita fue reconstruida (1759), decora la clave del arco y recuerda el carácter religioso del templo. El resto de ornamento de la fachada se basa en el juego con las formas geométricas y la simetría de los diferentes elementos.

El interior del templo constituye una única nave, cuyo componente más destacado es el artesonado de par y nudillo, que cubre la totalidad de la ermita. La ausencia de otros ornamentos relevantes le da un carácter más prominente a estas estructuras que decoran con formas geométricas los techos del recinto.

Tres pequeñas escalinatas que se erigen del pavimento distribuyen la nave en tres tramos, de diferente nivel, que culminan en el presbiterio o altar para ceremonias religiosas, que actualmente no se usa, puesto que el uso del inmueble ha dejado de ser religioso de manera definitiva.

Tras pasar el umbral de la entrada de la ermita podemos ver unas gradas de piedra que delimitan un pequeño rellano, y justo por el lado opuesto, otra serie de gradas de cantería, que en esta ocasión conducen a la capilla mayor. El espacio intermedio, el cuerpo principal de la nave, quedaba destinada al alojamiento de los fieles durante las celebraciones religiosas realizadas en el recinto.

Los usos que ha tenido la ermita han sido muy diversos. Hasta 1970, fue utilizada como almacén, para después ser restaurada y convertirse en lo que es hoy: una gran obra de arte que cobija entre sus longevos muros gran parte de la cultura de todos los laguneros. Esta reconversión en centro artístico ha supuesto un paso más en la carrera de la ciudad por ser un núcleo cultural de referencia las Islas.

También te podría gustar...