Una Tarde con José Luis López Vázquez en La Laguna. Por Julio Torres Santos

«Café Castillo» ese era el nombre que, en el año de 1944, recibió el local ubicado en la C/ Herrrades-Esquina Núñez de la Peña (lugar posteriormente también conocido por «El Pipeta» o «Las Tortillas»).

Al acceder al local (por la C/ Núñez de la Peña), se podía ver, además de una amplia barra en U, un recinto contiguo ocupado por 4 ó 5 mesas de madera con bases de hierro (tipo Cuadrado), la primera dispuesta junto a la puerta-ventana con vistas a la C/ Núñez de la Peña.

El «Café Castillo» era especialmente frecuentado por todos lo comerciantes de La Carrera y Herradores, en las noches del frío invierno lagunero, dadas sus especialidades de «chocolate caliente» acompañado de «laguneros».

Para mi, desde mi época de instituto,  se convirtió en un lugar de encuentro con el desayuno y la merienda, así como con otras generaciones de laguneros. Más  tarde en mi época de empresario continúe como fiel cliente del bocadillo de tortilla, las copas y las tertulias. Y una de esas tardes de mediados de los años 80 cuando entre… Yo no daba crédito a lo que estaba viendo. José Luis López Vázquez, se encontraba en la barra del «Pipeta», y lo peor, ningún parroquiano se habia percatado de su presencia hasta que se lo dije a Pepe Gámez.

José Luis, esperaba pacientemente el cortado que le estaba preparando Luis, mientras entretenía su mirada en los «Tranvías» (antropófagas denominaciones recibidas por esos dulces de crema y hojaldres muy gruesos) que devoraban los estudiantes por las tardes.

De inmediato le participé a Pepe, la ilustre visita, recuerdo como se le ilumino la cara al desaparecido amigo Gámez, pues era un ferviente admirador del gran actor español.

La verdad que cuando Pepe se acercó para saludarle, la exquisitez de trato del Sr. Vázquez, fue magnifica, nos pregunto de que estaban hechos los rosquetes y tranvías, y entonces ni corto ni perezoso pidió un rosquete de batata que degusto mientras departía como uno más en aquella tarde del Pipeta, sinceramente nos dejo el recuerdo imborrable de un gran actor y mejor caballero.

El recordado «Bar Castillo» cerro sus puertas en 2009, sefue dando paso a lo «moderno» A «Bimba y Lola», mientras las tertulias laguneras languidecieron, y en la actualidad solo me queda el recuerdo de aquella tarde, además ni Pepe Gámez, ni José Luis López Vázquez estan ya entre nosostros. La Laguna aquella hoy es de  otro tiempo.

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