Un birria y un blanquiazul más

El Heliodoro Rodríguez López se despide con una victoria para su capitán y su entrenador. El CD Tenerife supo reaccionar ante un rival muy complicado, consiguiendo una última alegría que tanto se merecen Carlos Ruiz y el cuerpo técnico encabezado por Luis Miguel Ramis (2-1)

El recinto capitalino inició el sábado con el primero de los solemnes homenajes que se celebrarían a lo largo de la noche. Los artífices del ascenso a Segunda División de 1983 volvieron a saltar al césped del Estadio tinerfeñista, 40 años después, para recibir un caluroso reconocimiento de los aficionados blanquiazules.

En el plano deportivo, el once elegido por Luis Miguel Ramis para medirse con el Burgos CF estuvo liderado por Carlos Ruiz, un ejemplo de compromiso constante con la camiseta del CD Tenerife. Con la convicción de conseguir el triunfo por él y por el cuerpo técnico, los futbolistas insulares se lanzaron al ataque.

Álex Corredera probó desde la frontal a los cinco minutos y Enric Gallego se encontró con la parada del portero visitante ante su disparo (13’). Los blanquiazules se encontraban cómodos en todas las fases del juego, generando peligro con cada jugada.

Buscó sorprender Borja Garcés desde línea de fondo tras una gran acción personal, enviando la pelota contra la parte alta de la portería (18’). Juan Soriano reaccionó con agilidad ante un remate a bocajarro del Burgos CF, desbaratando con los pies el primer disparo visitante (22’).

Replicó Enric Gallego a la media vuelta, estrellando el balón contra el cuerpo de un defensor (24’). Pese al dominio local de la posesión, una rápida transición del equipo burgalés se transformó en el primer gol del partido (0-1, 39’).

El CD Tenerife pudo volver a igualar el partido al comienzo de la segunda mitad. El balón rozó, hasta en dos ocasiones, los palos defendidos por el Burgos CF en dos jugadas consecutivas. Los cambios de Luis Miguel Ramis, con la entrada al campo de Elady Zorrilla y Mo Dauda, añadieron empuje a la parcela ofensiva blanquiazul.

Diez minutos más tarde, Carlos Ruiz puso punto y final a diez temporadas representando los valores del CD Tenerife, recibiendo el cariño de todos los aficionados presentes en el Heliodoro Rodríguez López.

La emotividad del momento dio paso a la fulgurante reacción de los blanquiazules. Mo Dauda, que avisó en la acción anterior, no falló en su segunda ocasión consecutiva, haciendo su tercer gol de la temporada para empatar el encuentro (79’).

El partido acabó en las inmediaciones de la portería del Burgos CF. El Heliodoro Rodríguez López volvió a sonreír en el tiempo de descuento, cuando Waldo Rubio recogió la pelota en el área pequeña, dándole la vuelta al electrónico (2-1, 92’) y llevando a cabo la mejor dedicatoria posible.

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