Tratado en La Laguna Ahora desde 2007. Nos parece oportuno hacer una reflexión sobre el concepto de memoria histórica
Por Fidel Campo Sánchez
5 de mayo de 2007


Nos parece oportuno hacer una reflexión sobre el concepto de memoria histórica reciente en Tenerife y más concretamente en La Laguna.
Es evidente que el recuerdo de los hechos que vienen ocurriendo en el PSOE tinerfeño en general y el lagunero en particular, es el recuerdo selectivo de los hechos acaecidos, y por tanto desde la imparcialidad que nos motiva a pensar o razonar en positivo
En tanto en cuanto que memoria histórica es un concepto espurio sobre todo cuando se pretende tener una referencia que es susceptible de eclipsarse ante el interés de ciertos y determinados individuos de flaca y partidista memoria. De lo que determinados “barones” socialistas laguneros no quieren darse cuenta es que no se trata de esa amnesia que aparentan, sino de ocultación por parte de quienes desean enterrar el pasado reciente. Si no hay amnesia tampoco tendría porque haber esa memoria personal, de cuyos materiales son los recuerdos de la vida misma en relación a los comportamientos públicos de los individuos.
Por este nuestro ángulo de exponer, se nos podrá calificar de subjetivos pero…no es así, dado que, desde nuestra independencia política, lo hacemos con toda objetividad por aquello de que la verdad, nuestra verdad, nos hace libres.
Notamos en el Comité de los socialistas laguneros ruidos de sables para que rueden cabezas de aquellos responsables del fiasco sufrido como consecuencia de la debacle de los pasados comicios. Por una parte ha surgido un grupo calificado como los Matos que parece ser una cortina de humo para: el más de lo mismo, y por otro lado los denominados como los socialistas batasunos del Bar Castillo, quienes desean llevar una limpieza a fondo, de cargos que podríamos compartir sino fuera porque suena el nombre de Santiago Pérez, para Secretario Local, que nosotros cuestionamos por haberle visto plegado a intereses sectarios de grupo y personales, haciendo dobletes, que nosotros consideramos poco ético, además, de haberse prestado, al servicio de los alcaldes, a derrocar a Melchor Núñez Pérez como Secretario Insular, una de las mentes mejor amuebladas del socialismo canario y de un talante inigualable para los necesarios consensos que deben darse en política y no las irascibilidades del señor Pérez García que concluyeron con su derrocamiento para situar de Secretario Insular a Rodríguez Fraga, un oscuro e ineficaz personaje que ha llevado al PSOE a derroteros de auténticos perdedores, contabilizado en la pérdida de más de 6000 votos, ¡sólo en La Laguna!, en los pasados comicios, quien debía, desde ya, haber puesto su cargo a disposición para elegir a personas más eficaces y que dejemos de ver a sus dirigentes como auténticos mea pilas, incapaces de desarrollar, llevar adelante un socialismo democráticos del siglo XXI donde es intolerable ese nacional catolicismo que propugna el no dimitido Secretario Insular.
