Tradición y Sabor navideño con el Mercado de La Laguna: Como hacer el Turrón de Alicante (duro)

El turrón de Jijona, «magia gastronómica» navideña, llegó a La Laguna a finales del siglo XIX
El turrón de Jijona (blando) y Alicante (duro) son tradición, forman parte de las mesas navideñas en La Laguna desde finales del siglo XIX. De las primeras importaciones y puesta a la venta se hace eco inmediatamente la prensa lagunera, al publicar anuncios del manjar navideño. Desde entonces, hace mucho más de un siglo, el turrón no ha fallado; como reza en el anuncio de “El Almendro”: siempre regresa por Navidad.
La Laguna, como síntesis dinámica entre modernidad y tradición, combinó en añejos palacios, casonas y conventos sus artes culinarias con una pujante e innovadora aportación de la revolución industrial europea; elementos culturales ancestrales con otros procedentes de otras tierras y otras gentes; ímpetus renovadores de los importadores de “Ultramarinos” y de confección de telas con deseos de modernización… Así, y motivados por una férrea competencia, los comerciantes laguneros del siglo XIX al XX de inbuyeron de la tradición y la innovación. Esta combinación de elementos, aparentemente paradójica, no sólo influyó en las indumentarias tradicionales, si no también en una de sus celebraciones más características y arraigadas en torno a la mesa de la Navidad.
Hasta finales del siglo XIX y principios del XX, los pasteles laguneros, junto con los ñames y las truchas se erigian en solitario en los símbolos más representativos de la artesanía culinaria de la Navidad lagunera. Los pasteles y los ñames habían reinado en las mesas en solitario durante casi doscientos años, pero debido a la aparición de producciones industrializadas del turrón de Alicante, de Jijona, el mazapán de Toledo, las frutas cristalizadas,…los pasteles perdieron su carácter de dulces o delicias únicas de la Navidad lagunera.
Ingredientes
Para 2 tabletas (aprox. 500 g cada una)
250 g de almendras crudas con piel
200 g de azúcar
80 g de miel
1 clara de huevo
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
Papel de oblea o papel de horno
Manos a la obra
Tostar las almendras:
Precalienta el horno a 180 °C.
Coloca las almendras en una bandeja y tuéstalas durante 8–10 minutos hasta que estén doradas.
Déjalas enfriar.
Preparar el caramelo de miel:
En un cazo, calienta la miel y el azúcar a fuego medio hasta que se disuelva y se forme un caramelo ligero (aprox. 8–10 min).
Batir la clara:
Mientras el caramelo se calienta, bate la clara a punto de nieve firme.
Mezclar el caramelo con la clara:
Retira el cazo del fuego y añade lentamente la clara montada, removiendo constantemente para que no se formen grumos.
Agrega la esencia de vainilla si deseas.
Incorporar las almendras:
Mezcla las almendras tostadas hasta que queden bien integradas.
Formar el turrón:
Forra un molde rectangular con papel de oblea o papel de horno.
Vierte la mezcla y alisa la superficie con una espátula.
Coloca otra hoja de oblea encima (opcional).
Dejar enfriar:
Presiona ligeramente con una espátula y deja reposar a temperatura ambiente hasta que se endurezca (mínimo 6 horas, mejor de un día para otro).
Cortar y servir:
Desmolda y corta en tabletas o porciones.
