Tejina un año más ante sus días mayores. Por José Alberto Díaz, Alcalde de La Laguna

Tengo el honor de volver a participar como alcalde de San Cristóbal de La Laguna en las Fiestas patronales en honor de San Bartolomé de Tejina. Unas fiestas donde se palpa, se siente, se vive la emoción y la devoción de las gentes de su pueblo.
Una vez más llegado agosto, el mes estival por antonomasia, los tejineros y tejineras muestran el resultado de un trabajo incesante que empieza cuando apenas ha terminado la edición de la fiesta del año anterior. Un sin parar que provoca que todos hagan piña para ofrecer su mejor cara, el mejor programa de actos, el mejor entorno.
Escuchar la palabra fiesta asociada a Tejina, innegablemente lleva a pensar en sus Corazones. No solo el que ponen sus organizadores, sino en los majestuosos y gigantes expresiones artísticas que se levantan en su plaza en honor a su santo, a San Bartolomé.
Son la muestra de su idiosincrasia, de su generosidad, de su tradición y conexión con las bondades de la tierra. Un sentimiento, una expresión que se manifiesta cuando se levantan sus corazones maravillando a propios y extraños que se agolpan en su entorno; una expresión cultural que les ha hecho merecedor de ser Bien de Interés Cultural por haber sabido mantener su tradición en el tiempo.
Todo fruto del vibrante pique, siempre sano, que mantienen El Pico, la Calle Arriba y la Calle Abajo, donde se expone ante todos lo mejor de la cosecha en honor a San Bartolomé.
No quiero pasar por alto el felicitar a su Comisión de Fiestas que derrocha y dedica todo el tiempo necesario y más para hacer que todos los eventos brillen como cada año y se desarrollen correctamente.
Honrado de poder compartir con todos del reencuentro y la unidad del pueblo Tejina, les invito a compartir de los actos, de las tradiciones que con tanto mino han sido preparados.
