Sanidad advierte a los excursionistas del peligro de recolectar y consumir setas sin tener conocimientos de micología
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias recuerda la importancia de extremar las precauciones a la hora de recolectar y consumir setas
Los casos de intoxicación por consumo de setas recolectadas en el campo se producen normalmente en el entorno de los fines de semana, por lo que se hace imprescindible recordar a los excursionistas la importancia de extremar las precauciones a la hora de recolectar y consumir setas. En caso de duda, y si no se está seguro de la especie a la que pertenecen los ejemplares recolectados, siempre mejor no consumirlos.
Todos los años al llegar el otoño, y más frecuentemente en años de lluvias, los servicios de urgencias atienden a personas que presentan síntomas de carácter agudo que pueden corresponder a intoxicación por hongos, comúnmente denominados setas. La celeridad en la sospecha del diagnóstico y la rapidez en la instauración del tratamiento pueden modificar el curso de la enfermedad, que en ocasiones puede conducir a la muerte.
Las intoxicaciones por setas o micetimos, se deben al consumo de setas tóxicas, que se confunden con otras comestibles, ya que ambas especies comparten muchas veces aspectos, formas y colores, tamaños o hábitat de crecimiento similares, por lo que es muy fácil confundirlas a menos que se sea un experto en su identificación. Su consumo y la afición a su recolección han aumentado mucho en los últimos años
La intoxicación suele ser la consecuencia de un error en la recolección por un aficionado que al no conocer suficientemente su aspecto, las confunde con especies comestibles. Además no es inusual que se produzcan dichas intoxicaciones al someterlas a falsas pruebas empíricas de toxicidad como el uso de ajos o cucharas de plata, etc.
No existe ninguna prueba sencilla definitiva que permita diferenciar los hongos o setas comestibles de los tóxicos. Por tanto es fundamental una gran experiencia en el conocimiento de su aspecto y que los recolectores se limiten a utilizar los que puedan identificar con precisión. Se deberán desechar todos los que puedan generar una mínima sospecha.
Existen más de 5.000 variedades diferentes de setas, en Europa unas 3.000 y en España están catalogadas más de 1.500 especies de hongos superiores, de las cuales entre 50 y 70 pueden considerarse tóxicas y de éstas de 5 a 6 mortales.
Como otros seres vivos, algunos hongos son capaces de sintetizar y acumular diversos tipos de substancias tóxicas (toxinas). La ingestión de tales hongos da lugar a cuadros de toxicidad, aguda en la mayoría de los casos, de mayor o menor gravedad, siendo la intoxicación por Amanita phalloides la causa más común de intoxicación letal por setas ya que sus toxinas son capaces de producir una necrosis hepática irreversible.
Hasta el momento no existe antídoto eficaz ni tratamiento que garantice la curación de la intoxicación por determinados tipo de setas, sin embargo el resultado del tratamiento para evitar el efecto irreversible de las toxinas y los tratamientos de soporte dependen en gran medida de la prontitud en acudir al servicio de urgencia y por tanto del tiempo transcurrido desde la ingesta del ejemplar tóxico hasta la instauración del tratamiento, pues es en las primeras horas cuando el tratamiento puede ser más efectivo.

