Sánchez acepta reunirse con Torra tras formar Gobierno y se compromete a buscar «una respuesta a la crisis política»

Sánchez llama a todos los presidentes autonómicos y acepta reunirse con Torra si hay Gobierno

Sánchez inicia con Urkullu y Torra la ronda de contactos con los presidentes autonómicos

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha aceptado reunirse con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, después de que prospere una investidura y pueda conformar un nuevo Ejecutivo, según fuentes de Moncloa. En la primera conversación entre ambos tras meses de desencuentro, el ‘president’ ha incidido en que la solución al «conflicto político» pasa por el «derecho a la autodeterminación». Por su parte, Sánchez se ha comprometido a buscar «una respuesta a esta crisis política».

Sánchez ha llamado a Torra pasadas las 09:15 de la mañana y ambos han hablado durante un cuarto de hora en el marco de la ronda de conversaciones telefónicas que inicia este martes tras ser porpuesto candidato a la investidura por el rey Felipe VI.

Según un comunicado difundido por Moncloa, el presidente del Ejecutivo en funciones ha trasladado a Torra la necesidad de conseguir «un gobierno cuanto antes que permita dar estabilidad y encarar políticamente la situación en Cataluña», y unos presupuestos para «abordar cuestiones clave para la vida de millones de catalanes y catalanas», una realidad que llevará «tiempo» pero para la que reivindica el «diálogo».

Por su parte, fuentes de la Generalitat han destacado que, en una conversación marcada por la «cordialidad», Sánchez «ha vuelto a reconocer la naturaleza política del conflicto, como ya hizo en la primera reunión en Moncloa», y se ha mostrado dispuesto a reunirse con Torra «lo antes posible».

La Generalitat ha explicado que Torra ha manifestado a Sánchez que la «solución del conflicto pasa por el ejercicio del derecho de autodeterminación y el fin de la represión, así como la libertad de los presos políticos». Sánchez ha respondido a esto que España es «un Estado Social y Democrático de Derecho» y que defiende «plenamente» la independencia de la justicia.

Por último, Torra se ha quejado de la «cortesía institucional» de Sánchez por no atender a las llamadas del ‘president’ y, tras reprocharle la «dureza» contra el independentismo, ha manifestado que Sánchez «ha reconocido que hay que avanzar». Poco después, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha vuelto a reivindicar que las negociaciones con Torra salgan del marco de los contactos con los presidentes autonómicos.

Ronda con los presidentes autonómicos

La conversación con Torra se enmarca dentro de la ronda de llamadas telefónicas a los presidentes autonómicos que Sánchez ha iniciado este martes a las 09:00 con el lehendakari Íñigo Urkullu, quien ha destacado que Sánchez ha reconocido la «singularidad territorial de Euskadi». El presidente en funciones, por su parte, ha manifestado su deseo de que esta sea la legislatura del «diálogo territorial», según Moncloa.

Pese a la reivindicación de Torra para recibir un trato preferente, Sánchez está siguiendo un orden protocolario de llamadas en base de antigüedad estatutaria de las comunidades autónomas, tal y como anunció después de que el rey Felipe VI le propusiera como candidato. De esta forma, el tercero en recibir la llamada del candidato al a investidura ha sido el gallego Alberto Núñez Feijóo, que ha trasladado a Sánchez la agenda «con los problemas de Galicia», entre los que ha destacado que «lo primero» que le exigirá al socialista es que «pague el dinero que debe» a la comunidad.

Después, Juanma Moreno, el presidente andaluz ha hablado también con Sánchez, a quien ha pedido que retire lo que considera una «intervención» a las cuentas andaluzas por parte de Hacienda, según ha expuesto ante los medios su portavoz en la Junta, Elías Bendodo. Ha lamentado, sin embargo, que no ha recibido «ninguna garantía» de que se vaya a dar marcha atrás.

Sánchez también ha conversado este martes con los presidentes de Cantabria, La Rioja, Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Canarias.

Fuentes socialistas han indicado que el presidente castellano-manchego, Emiliano García Pege, le ha transmitido que, para evitar unas terceras elecciones, «todos tenemos que hacer un esfuerzo para que haya Gobierno y estabilidad», en referencia a PP y Cs. A su vez, que las conversaciones para la investidura deben transcurrir en el marco de la Constitución, algo que, según fuentes de Moncloa, le ha garantizado Pedro Sánchez, como también al presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla. Y el presidente canario, Ángel Víctor Torres, ha asegurado que Sánchez le ha trasladado su convencimiento de que la investidura puede salir y que «peleará para que sea antes de que acabe el año».

Este martes, fuentes de Moncloa han anunciado que Sánchez convocará una conferencia anual en el Senado con los presidentes de todas las comunidades autónomas una vez pase el debate de investidura y mantendrá reuniones bilaterales con ellos. Aseguran que así se lo ha trasladado el presidente en funciones a todos los presidentes autonómicos con los que ha mantenido contacto, aunque Torra lo ha desmentido posteriormente: «Quizá porque no me considera un presidente autonómico».

Siguen las reuniones con los principales partidos

Además, este martes continúan los contactos de Sánchez con los líderes de los principales partidos, con las citas previstas entre la ‘número dos’ del PSOE y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, y el resto de formaciones, salvo Vox, que rechazó acudir a la cita.

Los socialistas se han reunido ya con Más País, ERC y con EH-Bildu, a los que por vez primera integra en una ronda de contactos con las fuerzas parlamentarias sobre la investidura. Desde Esquerra, cuyos 13 diputados son imprescindibles para la investidura, han rechazado comentar el contenido de su cuarto encuentro con los socialistas.

Mientras, la formación abertzale ha difundido un comunicado tras el encuentro en el que destaca el ambiente «cordial, constructivo, respetuoso y sincero» de la conversación que «no hace otra cosa que restablecer la lógica democrática y el sentido común».

Bildu ha trasladado además al PSOE los puntos para su «agenda social vasca»: una «revisión penitenciaria» para la «paz y la convivencia», «reversión de los recortes sociales y de las libertades democráticas» e iniciar un debate sobre «plurinacionalidad y crisis territorial».

Y desde Más País afirman que tanto Íñigo Errejón como Joan Baldoví (Mès Compromís) han trasladado al PSOE sus «propuestas para un gobierno valiente» que sea «verde, feminista y de justicia social» con el que «reconstruir el país».

Las suyas son cuatro propuestas que espera que acepten a cambio de su voto a favor en la investidura, entre las que hay mejoras medioambientales, implantar el voto a partir de los 16 años, abrir centros de atención a mujeres víctimas de violencia machista, acabar con el «dumping fiscal» entre comunidades autónomas y subir el IRPF a las rentas más altas.

Tras las elecciones de abril pasado, el PSOE vetó en su ronda de contactos para la investidura a Vox y Bildu, si bien no llegó a explicar los motivos por los que excluía precisamente a estos partidos pero incluía en la misma ronda a los independentistas catalanes. Tras el 10N, han levantado el veto a ambas formaciones.

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