San Bartolomé de Tejina será concatedral de La Laguna

Una iglesia concatedral es un templo cristiano que tiene rango de iglesia catedral, compartiendo la condición de sede o cátedra del obispo —lugar desde donde cada obispo preside y guía a la comunidad, enseñando la vida de fe y la doctrina de la Iglesia— con otro templo catedralicio. Así pues, la hasta ahora parroquia de San Bartolomé de Tejina compartirá rango con la S.I. Catedral de San Cristóbal de La Laguna, poseyendo ambas los mismos derechos y privilegios.

El rango es una concesión dada por la Santa Sede y tiene un profundo sentido pastoral. Así pues, sin duda la elección de Monseñor Padilla como obispo de Tenerife ha sido fundamental para la designación de la iglesia de San Bartolomé de Tejina como cocatedral de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna.

Aunque no destaca por su arquitectura, donde no hay mucho especialmente reseñable, el nuevo obispo ha valorado entre los méritos para tal designación que la edificación de la iglesia de Tejina debió tener lugar a fines del siglo XVI y por cuenta del vecindario. Inicialmente la formaba su actual y única nave, sin otro hueco que la puerta de entrada por su frente y seguramente la que hoy conserva en la pared del poniente. La única ventana que da luz al coro se construyó con posterioridad (1792). Debió terminar en una capilla mayor de unos 5 metros, si bien desconocemos la forma de separarla de la nave, ya que su actual arco de medio punto es del siglo XVIII. Seguramente en esta capilla mayor, derruida al edificar la actual, estaban las únicas ventanas que tenía la iglesia.

Asimismo, en La Laguna Ahora también hemos explicado que la mencionada nave se hallaba cubierta con techo de madera a dos vertientes, hoy con cielo raso y seis tirantes, única obra de carpintería que aparece al descubierto.

Su fachada, sumamente pobre, no ha sufrido alteraciones desde su edificación primitiva, salvo dicha ventana del coro. Su espadaña, en piedra desde la base, fue construida al tiempo que el resto del edificio.

La iglesia conserva las imágenes procedentes de la época de su fundación, como la de san Bartolomé y la de Nuestra Señora de la Encarnación, bastante estimable; también cuenta con la de Nuestra Señora de los Dolores, atribuida a Luján.

Entre las obras de orfebrería, destacan la lámpara de plata colgante; la custodia de plata sobredorada, obra de uno de los orfebres más destacados en la segunda mitad del siglo XVIII, Antonio Juan Correa Corbalán; y el actual sagrario de plata repujada, obra de Rafael Fernández Trujillo.

El segundo mérito y el que más ha valido para la designación de la iglesia como concatedral es el pueblo tejinero, que ha cultivado a través de los tiempos el gusto por la música. Son muchos los talentos que desde una temprana edad muestran su pasión por la música en general, lo que saben mostrar magistralmente en las fiestas tejineras.

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