Ruptura en el soberanismo: ERC se alía con el PSC y tumba el voto delegado de JxCat
Los diputados afectados declaran por carta que prefieren perder el voto a ser sustituidos
El secesionismo ha vuelto a quedar tocado este martes con una nueva crisis entre JxCat y ERC. Los republicanos han permitido a la Mesa del Parlament que rechace la delegación del voto de los diputados de JxCat, quienes se han negado a cambiar la fórmula y acatar la suspensión y sustitución de los mismos. La Mesa insta ahora a ese grupo a reformular el escrito de petición de designación de votos o, de lo contrario, perderían a nivel práctico cuatro escaños en el Parlament.
El acuerdo de la Mesa ha contado con 3 votos a favor (ERC y PSC), dos en contra (JxCat) y dos abstenciones (Ciudadanos). Los letrados del Parlament alertaron el lunes en su informe jurídico de que, si los votos de los diputados de JxCat suspendidos se ejercen por delegación, «no podrían computarse válidamente» y se podría incurrir en una «vulneración» del derecho de participación política del resto de diputados de la cámara.
Pero el Parlament no volverá a sufrir un bloqueo como el que vivió el jueves, cuando tuvo que ser pospuesto del Debate de Política General -que se celebrará este martes por la tarde- porque JxCat y ERC no llegaban a un acuerdo sobre la delegación del voto. A última hora llegó dicho pacto -que no convenció después a los letrados del Parlament- y al día siguiente Torra lanzó un mensaje de fortaleza y estabilidad del Govern para disipar las sombras de crisis. Un mensaje que no ha impedido que este martes ERC se volviera contra su socio de Gobierno y pusiera en peligro sus cuatro diputados.
Antes de la decisión de la Mesa, Fuentes de ERC explicaban que la formación había exigido a sus socios «basta de retórica y simbolismo de corto recorrido» y cambiaran su fórmula para «arreglar el estropicio» causado y salir «muy reforzado» si no hacía peligrar la mayoría independentista, algo que finalmente no ha ocurrido.
De no rectificar, JxCat y ERC pasarán a tener solo 61 votos válidos en el Parlament frente a los 66 que salieron de las urnas, ya que a estos cuatro se les suma Toni Comín (ERC), que en ningún momento delegó el voto.
Los diputados de JxCat prefieren perder la mayoría a ser sustituidos
Los cuatro diputados suspendidos de Junts per Catalunya -Carles Puigdemont, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull- han emitido un escrito en el que mantienen que su delegación de voto es «perfectamente ajustada a derecho», pero «asumen» que sus votos «dejarán de ser contabilizados» en el pleno.
Tras esa decisión, que fuentes de JxCat «respetan», los cuatro diputados encausados por el Supremo han emitido un comunicado conjunto -a través de una carta escrita a mano y firmada desde Waterloo (Bélgica) y la prisión catalana de Lledoners- en el que piden también que su decisión «sea respetada».
Una cuestión de forma
La crisis entre la coalición del Gobern se debe a la resolución aprobada la semana pasada en el pleno, en la que se rechazaba la suspensión de los diputados encausados, pero se acordaba que puedan ceder temporalmente sus funciones a un miembro de su grupo que ellos designen hasta que se resuelva su situación jurídica.
La fórmula aprobada en el Parlament consistía en que cada diputado remitiera un escrito firmado designando un sustituto, lo que implicaría que, pese al rechazo en la Cámara catalana, los diputados aceptan su suspensión y ser sustituidos. Pero eso es precisamente lo que JxCat pretende evitar, negando ambas cuestiones y limitándose a delegar el voto. Por eso, su portavoz, Albert Batet, remitió un escrito afirmando que él «continuaría votando» por Carles Puigdemont y los otros tres diputados de JxCat, algo que no admiten los letrados de la Mesa del Parlament.

