Rueda de prensa del alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, sobre el archivo por parte de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife a la denuncia de Unidos Se Puede

Rueda de prensa del alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, sobre el archivo por parte de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife a la denuncia de Unidos Se Puede del pasado 10 de mayo de 2016
He convocado esta rueda de prensa, hoy martes, para comentar el decreto por el que la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife decide archivar la denuncia presentada por Unidos se Puede el 10 de mayo de 2016. No voy a exponer aquí cuestiones jurídicas y procedimentales, sino señalar y denunciar una forma de hacer política que creo que, a la larga, es incompatible con la cultura democrática. Es la forma de hacer política de Unidos se Puede: estigmatizar al adversario político lanzando barro, insidias, falsedades y mentiras.
Para Unidos se Puede vale cualquier cosa. Vale todo porque para alcanzar el poder cualquier cosa vale. El adversario es enemigo, el insulto se presenta como crítica, la mentira se ofrece como verdad. Siembran el desconcierto y denuncian el desconcierto, montan un culebrón casi diario en el ayuntamiento y anuncian indignados los culebrones que se producen en el ayuntamiento casi a diario. Si quieren un ejemplo precioso de lo que les cuento les recuerdo un tuit de Rubens Ascanio donde denunciaba que las paredes de la calle San Antonio se encontraban en mal estado por las pintadas y grafittis que las cubrían hace tiempo. Lo más simpático es que la pintada más extensa de toda la calle era una pintada de Sí se Puede, el partido del señor Ascanio, integrado en Unidos de Puede. Es lo que hacen siempre. Ensucian a fondo la política local para, a continuación, cacarear que la política local está muy sucia. El cinismo es su manual de instrucciones políticas. La manipulación y la desinformación sus principales actividades.
Quisiera contextualizar la presentación de la demanda de Unidos se Puede a la Fiscalía en mayo de 2016. En ese momento dos de los concejales socialistas habían decidido renunciar a todas sus responsabilidades y abandonar de facto el gobierno municipal. Unidos se Puede, por supuesto, quiso aprovechar la inestabilidad política en esa coyuntura y por eso presenta su demanda en ese preciso instante y no en otro. Porque el objeto de este movimiento judicial, y del momento en que se decidió materializarlo, no era otro que aumentar la inestabilidad y generar una apariencia caótica en la vida política local. Pero, sobre todo, me gustaría subrayar la curiosísima concepción de la administración de justicia que tienen Rubens Ascanio y sus compañeros. Para los representantes de Unidos se Puede no hay supuestos ni hipótesis ni, menos todavía, presunción de inocencia. Nada más entregar el texto de su denuncia convocaron a bombo y platillo una rueda de prensa para describir un entramado mafioso en el que participaban administraciones públicas, políticos y expolíticos del PSOE y de Coalición Canaria y sus familias. Una trama mafiosa que solo vive en la imaginación de Rubens Ascanio y sus compañeros y sobre la cual no existe ya no una prueba, sino el más tenue indicio.
Es extremadamente grave que una fuerza política acuse de delitos como malversación y prevaricación sin someterse a una mínima prudencia. Es extremadamente grave acusar a personas y a familiares de esas personas de organizarse para delinquir sin pruebas concretas y solo con suposiciones, como hicieron sin ningún pudor representantes de Unidos se Puede en declaraciones y entrevistas durante meses. Y es extremadamente grave, también, que la Fiscalía Provincial archive la denuncia, y que, sin embargo, Ascanio y Unidos continúen sosteniendo el mismo discurso falso y difamador.
Quizás tendrían que saber que un relato en el que se cosen hechos, se vierten suposiciones gratuitas y se establecen relaciones a gusto del cuentista no es un conjunto de pruebas verificables. Quizás deberían saber que la Fiscalía Provincial ha efectuado diligencias previas y no ha encontrando ningún sustento a sus escandalosas acusaciones. Quizás deberían saber también que no se puede ni debe hablar de filtraciones documentales, porque las sentencias judiciales y los decretos de fiscalía son documentos públicos.
Este estilo político, el estilo de Unidos se Puede, no busca fortalecer la democracia. Al contrario: pretende debilitarla. La democracia no consiste simplemente en un marco de normas jurídicas. La democracia es, igualmente, una actitud política cotidiana, una cultura basada en el respeto al adversario político, en el rigor en las conductas públicas, en el acatamiento al Estado de Derecho. Todos estamos de acuerdo en perseguir, localizar y eliminar la corrupción política; todos estamos de acuerdo en conseguir la máxima transparencia en la gestión pública. Pero pervertir estos objetivos imprescindibles para demoler al adversario electoral es una manipulación destructiva de las normas democráticas que nos daña a todos: partidos en el gobierno y partidos en la oposición, electores y elegidos, políticos y ciudadanos. Nosotros respetamos y respetaremos siempre el ordenamiento jurídico y las exigencias políticas y éticas del sistema democrático. Nosotros seguiremos trabajando para mejorar la vida de los vecinos y vecinas de La Laguna.
