Pregón de la Semana Santa de La Laguna 2023 (V). Por Pedro López

Vivencia Cofrade en La Laguna
El sentimiento cofrade en San Cristóbal de La Laguna es muy profundo. Los cofrades, miembros de las diferentes hermandades y cofradías, generan que nuestra Semana Santa es un momento de profunda devoción y fe para los habitantes de la ciudad; en el que los actos religiosos que se celebran durante estos días son muy emotivos y están cargados de simbolismo.
Nuestra Semana Santa es la más importante, Semana Santa incomparable, por arte, por fe, por número de cofrades que procesionan y realizan su estación de penitencia por estas calles tan llenas de historia. La Laguna posee una personalidad singular, un espíritu y un estilo que la hacen inconfundible.
Una Semana Santa tan llena de significado, de tradición, tiene en todos esos cofrades anónimos su mayor riqueza, personas que se desviven desde hace semanas demostrando su amor a Jesus trabajando de manera incansable manteniendo viva la celebraciónde las vivencias de Jesús y María.
Los cofrades debemos comportarnos como custodios de la fe junto a los párrocos que nos guían. Seamos custodios en el crecimiento en la fe en nuestras parroquias, en nuestros lugares de trabajo, y sobretodo, seamos custodios dentro de las hermandades de todos esos jóvenes y niños que conforman las distintas secciones infantiles de las hermandades, que son nuestro futuro para que crezcan sabiendo que la alegría del evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús, trasmitamos desde nuestros corazones como ser cofrade es ser misioneros del amor y de la ternura de Dios, es ser ejemplos desde el evangelio reforzando su fe, cuidando la formación espiritual, la oración personal y comunitaria, la liturgia, sintiéndonos parte de la iglesia.
Hay momentos en los que nuestros cofrades celebran instantes especiales de recogimiento delante de los titulares de cada una de nuestras Hermandades. Momentos en los que le contamos nuestra vida, nuestras preocupaciones, siendo ese amigo que nunca falla, que nunca desespera y que siempre nos apoya en nuestra vida.
Es tal el amor de un cofrade por la imagen que venera de Jesús o de María, que en estos días de preparación se apodera de muchos de nosotros la tristeza. Así me lo comentaba un cofrade hace unos años: “¿Cuántas semanas santas me quedan vistiendo mi hábito?”. Me sorprendió muchísimo esta pregunta. El momento de vestir el hábito de tu hermandad supone un momento de reflexión. Cuando te pones un hábito significa penitencia para poder reflexionar; un momento para orar en procesión por todos tus hermanos y por ti mismo. No supe que decirle y le anime a que no pensara en lo que queda por venir, sino en regocijarse junto a Jesús en el momento cristiano que iba a vivir en pocos minutos, acompañándolo en su pasión.
