Poemas laguneros: Por el laberinto. Manuel Verdugo Bartlett

Por el laberinto
En un lecho, postrado y dolorido,
gritó a la muerte con angustia: ¡Espera!»
Vió la orilla del mar desconocido,
la tenebrosa, la fatal ribera …
Borrose tal visión. Convaleciente,
ávido, inquieto, reanudó el camino
con ansia de vivir intensamente,
con locas ansias de gozar sin tino.
Hoy, recorriendo el laberinto humano,
entre la inmensa altitud se advierte
un espíritu enfermo en cuerpo sano
que anhelando salir llama a la muerte.
