Óscar López: «A Rajoy le queda un año y, a lo mejor, la reforma de la Constitución hay que hacerla cuando ya no esté»
El Secretario General de los socialistas en el Senado destaca su respeto a las ideas de Podemos pero advierte de que «no es lo mismo ser crítico de cine que dirigir películas»
El Secretario General del PSOE en el Senado, Óscar López, ha intervenido esta mañana en el programa Los Desayunos de TVE y ha subrayado que “a Mariano Rajoy le queda un año en la Moncloa y, a lo mejor, la reforma de la Constitución hay que hacerla cuando ya no esté”.
López ha hecho hincapié en la propuesta de los socialistas de modificar la Carta Magna y ha asegurado que “llevamos años pidiendo lo mismo pero a Rajoy parece que le ha ido bien con su tancredismo, su parálisis permanente y su idea de dejar que todo pase y se arregle por sí solo. Sin embargo, en Cataluña no vale la misma receta. El Presidente tiene que sentarse y hablar, tiene que haber dialogo porque las cosas no se van a arreglar por sí solas”.
El senador por Castilla y León ha insistido en que el PSOE, desde la oposición, ha dado un paso hacia adelante y ha fijado su posición: “Tenemos un plan, queremos que se dialogue y se reforme la Constitución para seguir viviendo juntos”. En este punto, ha especulado con la idea de que la consulta del pasado 9 de noviembre se hubiera llevado a cabo con Zapatero en el Gobierno y ha asegurado que, seguramente, se hubiera afirmado que “España se rompía. Y eso que, con Rajoy, ha habido una declaración de soberanía y una votación en Cataluña”.
Óscar López ha explicado que el PSOE ha concretado, en gran parte, su propuesta reformista en base a un modelo federal y ha matizado que “Rajoy tiene pocas ganas de abordar esta cuestión”. “El hecho diferencial ya existe en Cataluña, que tiene una lengua propia y un derecho civil propio, y habrá que discutir el sistema de financiación. En España tenemos un régimen fiscal que ya presenta asimetrías. Tenemos un modelo que hay que renovar y negociar cada cinco años. Pretendemos que la Constitución establezca el marco de ese modelo, para que nadie toque la sanidad pública, apostando por un modelo federal cooperativo. Una reforma constitucional que apueste por una reforma del Senado, un blindaje del Estado Bienestar y un nuevo modelo territorial”.
También ha apuntado que la querella del Fiscal General del Estado contra la consulta soberanista no es la mejor solución porque no se puede resolver esta situación desde el ámbito judicial: “Es un problema político que se soluciona con política y con dialogo pero no en los tribunales. Hay que sentarse y llegar a acuerdos para seguir viviendo juntos”.
A continuación, tras aclarar que la España autonómica es asimétrica, ha recalcado que Rodríguez Zapatero hizo un buen intento de canalizar esa aspiración identitaria en Cataluña con el Estatut y ha añadido que la sentencia del TC no fue buena para el fondo de la cuestión. “Hay una situación nueva en Cataluña, se ha aprobado una declaración de soberanía y se ha hecho un referéndum sui generis, por lo que habrá que sentarse a hablar. El PSOE lo intentó. Una parte no puede decidir sobre el todo, pero la solución no es el inmovilismo, sino dialogar. Si no hay dialogo y el Gobierno no se mueve de su negativa inicial y deja la responsabilidad a los tribunales, va a lograr que ERC consiga sus mejores resultados, como en tiempos de Aznar. La política de la derecha es una máquina de hacer nacionalistas”, ha apostillado.
En relación a la polémica sobre los viajes de los parlamentarios, López ha señalado que “Monago ha hecho algo muy incorrecto y lo peor ha venido después cuando tanto el PP como el propio Presidente de Extremadura han sostenido esta mentira durante cuatro días. Su rueda de prensa, en la que trataba de justificar que sus viajes eran de trabajo, fue sencillamente infame y de vergüenza ajena”. El parlamentario socialista ha puntualizado que la gran mayoría de senadores y diputados son trabajadores honestos y honrados y ha insistido en que Monago ha mentido y debería haber tomado una gran responsabilidad. En este sentido, ha indicado que el mejor control de las malas prácticas es la transparencia y que el PSOE ha dado un paso más anunciando que publicará todas las agendas de los diputados.
Óscar López también se ha referido al próximo año electoral que se presenta y a la irrupción de Podemos y ha recordado que las elecciones europeas trajeron malos resultados para el PP y PSOE y que sólo los socialistas han tomado decisiones y han formado una nueva dirección mientras los populares miran hacia otro lado. López ha destacado su “respeto absoluto a las ideas de Podemos” pero ha matizado que “no es lo mismo ser crítico de cine que dirigir películas. Ahora van a hacer política porque ya no son simples tertulianos”. También ha cuestionado que Podemos parte de una base incierta de que ya no hay izquierda ni derecha en el panorama político español y ha apuntado que “Pablo Iglesias no tiene historia, ni pasado ni trayectoria mientras que los socialistas sí que la tenemos. Milito en un partido que levantó la sanidad y la educación pública, que puso en marcha un sistema de pensiones universal, una ley de dependencia, que blindó el Estado del Bienestar, que retiró las tropas de Irak y que aprobó el matrimonio homosexual”.
El senador ha continuado afirmando que “el Partido Socialista tiene que seguir construyendo un proyecto nuevo como el que está elaborando Pedro Sánchez, un proyecto nuevo contundente y sólido y la verdad es que lo está haciendo muy bien. Está funcionando y mucha gente comparte lo que está haciendo el nuevo Secretario General y ve con buenos ojos a la nueva Ejecutiva socialista. A Pablo Iglesias le molesta que le recuerden algunos videos sobre Venezuela. En cambio, yo estoy orgulloso de los gobiernos de González y Zapatero”.
Por último, en referencia a la crisis y a la corrupción, Óscar López ha apostado por la línea de actuación socialista dirigida a sacar adelante un mecanismo de transparencia y de lucha contra la corrupción pero ha lamentado que “es prácticamente imposible acordar medidas con el PP pero, por encima de eso, tenemos un problema que se llama Mariano Rajoy. Acordar con Rajoy, el señor de los mensajes a Bárcenas es muy difícil, por no decir imposible”.

