La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones: El Día de Todos los Santos en Sevilla
Pie de fotografía: Tumba de Juan Vázquez Pablo, con la escultura de Jesús yacente realizada por Manuel Delgado Brackenbury en 1927. Cementerio de San Fernando, Sevilla.
El Cementerio de San Fernando vuelve a ser uno de los principales escenarios de una jornada dedicada a la memoria de los seres queridos, la fe y las tradiciones familiares
Sevilla vive este domingo, 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos, una jornada marcada por el recuerdo de los seres queridos, las tradiciones familiares y el sentimiento religioso. Como cada año, numerosos sevillanos acudirán a los cementerios para rendir homenaje a quienes ya no están, en una celebración que combina la solemnidad, el recogimiento y las costumbres populares transmitidas de generación en generación.
El Cementerio de San Fernando se convertirá nuevamente en uno de los principales escenarios de esta festividad. Sus calles, patios y sepulturas se llenarán de flores, especialmente crisantemos y claveles, que las familias depositarán como muestra de cariño y recuerdo hacia sus familiares fallecidos. La limpieza, el cuidado y el arreglo de las tumbas forman parte de una tradición profundamente arraigada en la sociedad sevillana, una manera de mantener viva la memoria de quienes dejaron una huella imborrable en nuestras vidas.
Entre los numerosos monumentos funerarios que alberga el Cementerio de San Fernando destaca la tumba de Juan Vázquez Pablo, presidida por una representación de Jesús yacente realizada en 1927 por el escultor Manuel Delgado Brackenbury. Esta obra constituye una muestra del patrimonio artístico y funerario que conserva el camposanto sevillano, donde la escultura religiosa, la historia y la memoria se encuentran estrechamente vinculadas.
La dimensión religiosa también ocupa un lugar destacado durante esta celebración. Las iglesias y parroquias de Sevilla celebrarán los oficios propios del Día de Todos los Santos, solemnidad con la que la Iglesia católica honra a todos los santos, tanto conocidos como anónimos. Al día siguiente, lunes 2 de noviembre, se conmemorará el Día de los Fieles Difuntos, una jornada especialmente dedicada a la oración y al recuerdo de las personas fallecidas.
La gastronomía tradicional también adquiere protagonismo durante estas fechas. Las confiterías sevillanas ofrecen los conocidos huesos de santo y buñuelos de viento, dulces estrechamente relacionados con estas celebraciones. Sus recetas, conservadas y transmitidas de generación en generación, evocan recuerdos familiares y mantienen viva una parte importante de la cultura popular andaluza.
Aunque Halloween ha ganado presencia durante los últimos años, especialmente entre los más jóvenes, el Día de Todos los Santos continúa ocupando un lugar especial en la vida de numerosos sevillanos. Ambas celebraciones conviven en una ciudad que incorpora nuevas costumbres sin renunciar a sus raíces, conservando el carácter familiar, religioso y tradicional de una fecha profundamente vinculada a su identidad.
Este año, la festividad de Todos los Santos se celebra el domingo 1 de noviembre, mientras que el lunes 2 será festivo en Andalucía por el traslado del descanso laboral, dando lugar a un puente de tres días para buena parte de la población. Sin embargo, más allá del descanso, estas fechas siguen representando una oportunidad para el encuentro familiar, la reflexión y el homenaje a quienes ya no están.
Sevilla vuelve así a encontrarse con su memoria en una jornada en la que las flores, las oraciones y los recuerdos adquieren un significado especial. Entre el silencio de los cementerios, la belleza de sus monumentos funerarios y el cariño de quienes visitan las sepulturas, la ciudad mantiene viva una tradición que atraviesa generaciones y recuerda que quienes formaron parte de nuestras vidas nunca desaparecen del todo mientras permanezcan presentes en nuestra memoria.

