La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones de agosto: Ferias y Fiestas de San Agustín en Toro (Zamora)
San Agustín: Toro vuelve a encontrarse en sus fiestas
Las Ferias y Fiestas de San Agustín llenan de nuevo las calles de Toro de peñas, música, tradición, vino y festejos taurinos en una celebración que hunde sus raíces en siglos de historia.
Cuando llega la última semana de agosto, Toro cambia de ritmo. Las calles se llenan, las peñas recuperan sus camisetas y banderas y la Plaza Mayor vuelve a convertirse en uno de los grandes puntos de encuentro de vecinos y visitantes. Son las Ferias y Fiestas de San Agustín, la gran cita festiva del verano toresano y una celebración en la que tradición y nuevas propuestas conviven cada año.
No se trata únicamente de unos días de diversión. San Agustín forma parte de la propia historia de Toro. El origen de las ferias se remonta a la Edad Media y está vinculado a los privilegios concedidos a la ciudad durante el reinado de Alfonso XI. Aquellas ferias, inicialmente relacionadas con el comercio y los mercados, evolucionaron con el paso de los siglos hasta convertirse en la celebración que hoy conocemos.
Diez días para vivir Toro en la calle
En 2026, las Ferias y Fiestas de San Agustín se celebran oficialmente del 21 al 30 de agosto, según el calendario publicado por el Ayuntamiento de Toro.
El comienzo vuelve a estar marcado por algunos de los momentos más reconocibles para los toresanos: la concentración de las peñas, la colocación de sus banderas, el chupinazo y la tradicional Mojada, que convierten el centro de la ciudad en una auténtica explosión festiva.
A partir de ahí se suceden diez jornadas en las que resulta difícil separar la fiesta de la propia vida cotidiana de Toro. Música, actividades infantiles, propuestas para los mayores, deporte, peñas, gigantes y cabezudos, vermús musicales y festejos taurinos llevan la celebración a distintos rincones de la ciudad. El programa de este año apuesta precisamente por extender las actividades más allá de la Plaza Mayor y llevarlas también a otros barrios y espacios.
Las peñas, el corazón de San Agustín
Si existe un elemento capaz de explicar el ambiente de estas fiestas son las peñas. Durante San Agustín, generaciones diferentes comparten calles, comidas y celebraciones, y muchos toresanos que viven fuera aprovechan estas fechas para regresar a casa.
El Día de las Peñas vuelve a reservar espacio para los juegos y para dos citas que unen convivencia y gastronomía: el Concurso de Paellas Interpeñas y el Concurso de Limonadas con Vino de Toro.
Y es que hablar de Toro sin hablar de vino resulta prácticamente imposible. Durante estos días, el vino vuelve a adquirir un especial protagonismo, tanto en las reuniones de amigos como en una de las celebraciones más características de las fiestas: la tradicional Fuente del Vino.
Música, toros y tradiciones
La música constituye otro de los grandes pilares de San Agustín. La programación de 2026 incluye conciertos, orquestas, sesiones de DJ, tributos y vermús musicales. Entre las actuaciones anunciadas se encuentran nombres como Despistaos, Shuarma, Sanguijuelas del Guadiana, Veintiuno y Aurora Beltrán, junto con numerosos grupos y propuestas musicales repartidos por las calles y plazas.
También permanece muy presente la tradición taurina. Los encierros y los espectáculos de la plaza de toros siguen formando parte de una celebración históricamente vinculada al mundo del toro. Para 2026, uno de los principales carteles reúne a El Cid, Emilio de Justo y Mario Navas.
A ello se suman costumbres que los toresanos identifican inmediatamente con estos días: la Diana del Aguardiente, los gigantes y cabezudos, los desfiles, las carrozas, la pólvora y las reuniones que se prolongan desde el vermú hasta bien entrada la madrugada.
Una fiesta que pertenece a la ciudad
Pero quizá la verdadera importancia de San Agustín no pueda encontrarse en ningún programa. Está en las familias que vuelven a reunirse, en los amigos que llevan meses esperando estos días, en los niños que descubren por primera vez los gigantes y cabezudos y en quienes conservan recuerdos de unas fiestas muy diferentes a las actuales.
Cada generación ha vivido su propio San Agustín. Han cambiado las músicas, los espectáculos y las formas de divertirse, pero permanece una misma sensación: durante unos días, Toro se encuentra consigo misma en la calle.
Ese carácter colectivo explica que las Ferias y Fiestas de San Agustín sigan siendo mucho más que una sucesión de actividades. Son historia y presente; son peñas, toros, vino, música y tradición, pero sobre todo son un punto de encuentro.
Del 21 al 30 de agosto, Toro vuelve a vestirse de fiesta. Y, como sucede cada año cuando suena el chupinazo y comienza la Mojada, vecinos y visitantes saben que ha llegado uno de esos momentos que forman parte de la memoria de la ciudad: San Agustín ya está aquí.
