La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: En Canarias es tiempo de Rancho de Ánimas

Los Ranchos de Ánimas forman parte de las tradiciones canarias relacionadas con el Día de Todos los Santos, de los Difuntos, de la Navidad…Como ha sucedido con otras manifestaciones populares, con el paso de los años fueron desapareciendo por motivos diversos,, aunque afortunadamente, el trabajo de personas preocupadas por mantener vivo nuestro folklore (en el sentido amplio de la palabra), ha hecho que hayan resurgido algunos Ranchos.

EL ORIGEN DE Los ranchos de ánimas EN CANARIAS:

Hasta el siglo XVII existían en toda España Cofradías de Ánimas en torno a las parroquias, iglesias y conventos -es habitual encontrar en las iglesias cuadros de ánimas que muestran la devoción existente- y fueron introducidos en Canarias por los franciscanos a finales del siglo XV y durante los siglos XVI y XVII. Su finalidad era pedir por las ánimas.

Las ánimas son aquellos que fallecen en Gracia de Dios, pero van al Purgatorio y allí están purgando hasta su pase a la Gloria. Se alcanza la gloria con la ayuda de las misas y rezos que los vivos hacen por ellos. Las Cofradías recogían ofrendas, en dinero y en granos, semillas, etc., para celebrar misas. De acuerdo con Álvarez y Siemens (2005), la Iglesia potencia esta costumbre como respuesta al protestantismo, que niega el purgatorio, lo que da lugar a esta nueva devoción. Parece que todo aquello que rodea la creencia en el Purgatorio -el penar de las ánimas hasta el Juicio Final, el temor al sufrimiento de los muertos en el más allá, el fuego ‘purificador’ o el caso contrario, el infierno eterno- imprimía una fuerte huella en la mentalidad y religiosidad de la gente.
Con el paso del tiempo esas cofradías se denominarían ranchos de ánimas.

En un primer momento las cofradías o ranchos eran dependientes de la Iglesia y era el obispo el que nombraba a los mayordomos mientras que en la actualidad son prácticamente independientes.

¿QUÉ ES UN RANCHO DE ÁNIMAS?

El rancho (grupo de muchas personas) de ánimas era una agrupación vocal e instrumental compuesto exclusivamente por hombres, la mayoría de avanzada edad, y dirigido por el ranchero mayor (cargo que suele pasar de padres a hijos), que tenía cualidades para la improvisación, siendo él el solista o cantor de adelante. Por otra parte, el ranchero mayor administraba los fondos procedentes de la recaudación de las limosnas que luego entregaba al párroco de la iglesia.

De acuerdo con Timón (1980), los ranchos de ánimas estaban formados por hombres. La forma de cantar era con un solista (el que improvisa) y los «respondedores» o coro, que repetía lo que decía el solista.

En cuanto a la composición del rancho, no había un número fijo de participantes, aunque antiguamente se establecía una jerarquía. De acuerdo con Alzola (2005), sería la siguiente:
– El «cabecera» o cantador mayor, que era el responsable o director, era el que recibía las limosnas.
– Los cantadores, que formaban el coro.
– El guitarrero, que podía ser uno o más de uno, y eran los acompañantes.
– El mochilero, encargado de llevar el agua, ron y comida.

El factor edad aceleró y facilitó la desaparición de los grupos en muchas localidades, ya que con el fallecimiento de sus miembros se iban perdiendo las letras y la tradición. En la actualidad los Ranchos han abiertos sus puertas a jóvenes y a mujeres y el cante de las coplas no es exclusivo de un solo solista.

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