La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: Aragón tiene de San Valentín… hasta sus restos
Calatayud y Tobed guardan como reliquia ‘trocitos’ del patrón de los enamorados
Restaurantes y cientos de hoteles con encanto celebran este domingo el día de San Valentín con atractivas ofertas para dos y guirnaldas de corazones rojos. Mientras, en un rincón de Aragón, los 230 vecinos de Tobed veneran al santo que sirvió como excusa para implantar el día de los enamorados en medio mundo. Y no solo eso, sino que en el pueblo tienen, además, unas reliquias que según la tradición católica proceden del mismísimo cuerpo de San Valentín, un sacerdote romano decapitado por casar a los soldados a espaldas del Imperio.
La de Tobed no es la única parroquia de la Comunidad con huesos de este santo y en Calatayud la colegiata del Santo Sepulcro expondrá este domingo las reliquias que allí se conservan en una hornacina de caoba. Llegaron a Calatayud por donación del papa Urbano VIII en 1638 explican los sacerdotes del Santo Sepulcro-, como en Tobed estaba la casa de verano de la orden, se llevó hasta allí un trocito y el pueblo lo adoptó como patrón.
La historia de San Valentín no está del todo clara y en su leyenda se entremezclan las vidas de tres santos mártires romanos con el mismo nombre. Al no poder diferenciar del todo entre leyenda y realidad, la Iglesia decidió eliminarlo del calendario eclesiástico en 1969 pero en Tobed nunca le han dado la espalda a su patrón y tampoco en la Colegiata de Calatayud, donde exponen las reliquias cada 14 de febrero. También celebran una eucaristía en honor a San Valentín pero este año no será posible porque la fecha coincide con el primer domingo de cuaresma. Aún así, desde la colegiata matizan que pedirán por todos los enamorados.
Está claro que hubo un sacerdote que luchó contra el imperio romano porque entonces a los soldados no se les permitía contraer matrimonio. Se pensaba que así se entregaban más a sus obligaciones. A este sacerdote no le parecía bien y los casaba a escondidas. Lo descubrieron y lo mataron, resume el párroco responsable de la colegiata de Calatayud.
El mundo entero celebra San Valentín con regalos a la pareja o una cena íntima, pero es en Tobed, localidad de la provincia de Zaragoza, donde es fiesta local, ya que es el único municipio español donde es su patrón (en otros lugares se debe a la fecha, no a las reliquias). Por eso, cada 14 de febrero los vecinos procesionan el busto del patrón (lo es desde el siglo XVII), pasa por la calle San Pedro, la calle de la Virgen y desemboca en la parroquia de San Pedro, donde tiene lugar una misa, que culmina con el canto al amor, que para eso también es el día de los enamorados.
Al busto se le procesiona en una peana y antes de la pandemia se colocaban alrededor los Roscones de San Valentín, benditos, y se repartían al finalizar el recorrido entre los vecinos, acompañado de un licor. Este año se ha recuperado la tradición, pero por las medidas sanitarias, en lugar de enteros, llegan al final de la procesión ya cortados (cuatro de gran tamaño) para entregarlos a los vecinos. Este dulce, que no lleva nata, se cocina en el horno de la localidad y es típico solo del 14 de febrero, pero para endulzar los días anteriores también se ha convertido en tradición unos hojaldres en forma de corazón, que el mismo horno dispensa solo el fin de semana.
Este lunes ha sido fiesta en Tobed y aunque ha sido un acto sencillo, cosas del coronavirus, son muchos los vecinos que ese día se cogen fiesta (si trabajan fuera) para venerar a su patrón.
Las reliquias de San Valentín, que pueden visitarse durante todo el año en el museo parroquial, llegaron a Tobed aproximadamente en 1638, según un documento oficial por el que los priores del Santo Sepulcro de Calatayud trajeron desde Roma a la localidad las reliquias en una urna. Una parte la dejaron en la ciudad bilbilitana y otra en Tobed, cuenta Victoria Trasobares, responsable del Museo Mudéjar. Y desde entonces es su patrón y se le comenzó a venerar con unos actos parecidos a los de ayer, aunque adaptados al siglo XXI.
