La Conferencia de Presidentes debate el reparto de fondos europeos
La XXIV Conferencia de Presidentes ha arrancado este viernes en Salamanca con la tradicional foto de familia, presidida por el rey, junto al que han posado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los 16 presidentes autonómicos y dos de ciudades autónomas presentes.
También han estado el presidente del Senado, Ander Gil, y, por parte del Gobierno, las tres vicepresidentas, Nadia Calviño, Yolanda Díaz y Teresa Ribera, así como la ministra de Hacienda, María Jesús Montero; la de Sanidad, Carolina Darias; el titular de Presidencia, Félix Bolaños; y la portavoz del Ejecutivo y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez.
Felipe VI ha sido acogido con aplausos de las personas que estaban presentes y con algunos gritos de «viva España», «viva el rey» y «viva la unidad de España», mientras que se han escuchado algunos insultos a Pedro Sánchez y a algunos de los ministros.
El encuentro viene marcado por las críticas de algunas comunidades autónomas, principalmente del PP, por el formato de la reunión, criticando que Sánchez haya incluido tan solo dos puntos en el orden del día y que los mandatarios autonómicos dispongan solo de cinco minutos para exponer sus planteamientos.
Sánchez: «Hemos avanzado para bien»
Antes del inicio, Pedro Sánchez ha destacado el avance que se ha producido desde el último encuentro de los mandatarios autonómicos, hace un año en San Miguel de la Cogolla (La Rioja), cuando «no existía vacuna», España salía de la desescalada tras el confinamiento de la primera ola, el paro había aumentado en 55.000 personas con un millón de ocupados menos y el PIB sufría una importante caída.
«Si pensamos lo que ocurrió entonces, creo que claramente hemos avanzado para bien. Hoy hay vacuna y el 56% de la población está protegida con la pauta completa», ha señalado Sánchez, quien ha anunciado que España recibirá en agosto 3,4 millones adicionales de la vacuna de Pfizer -hasta un total de 16 millones de dosis- para anticipar el objetivo de que el 70% de la población esté inmunizada a finales de agosto.
Según fuentes de Moncloa, este anuncio ha cogido con el pie cambiado a los presidentes del PP, que tenían previsto exigir el aumento de dosis. El propio presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que ha comparecido junto a Sánchez, ha calificado de «positiva» la noticia de la llegada de nuevas vacunas.
Ya en el plenario, Sánchez ha confirmado a los presidentes autonómicos la llegada de las vacunas y ha anunciado que durante 2021 se distribuirán 10.500 millones del plan europeo de recuperación, un 55,5% de los 19.036 millones que España tiene previsto recibir a lo largo de este año.
Además, ha anunciado al activación de un plan vivo de 10.000 millones de euros para dar cumplimiento a la estrategia nacional para el reto demográfico. Según ha asegurado el jefe del Ejecutivo, en apenas tres meses ya se han iniciado tres de cada cuatro medidas y se ha comprometido una cantidad superior a los 3.000 millones.
Urkullu acude mientras Aragonès viaja a Ginebra
La Conferencia de Presidentes, el órgano de máximo nivel político de cooperación multilateral Estado-comunidades, está marcada por la ausencia del presidente catalán, Pere Aragonès, quien ya anunció que no asistiría a la reunión, pese a que Sánchez se lo pidió expresamente en el encuentro que mantuvieron hace unas semanas en Moncloa. TVE ha podido confirmar que Aragonès está este viernes en Ginebra con la secretario general de ERC, Marta Rovira, que reside en la ciudad suiza desde 2018.
Sí ha acudido el lehendakari, Iñigo Urkullu, cuya presencia estuvo en el aire hasta el miércoles, cuando finalmente confirmó su asistencia después de conseguir que el Gobierno central aceptara a convocar este jueves la Comisión Mixta del Concierto Económico.
Un cambio de criterio que ha provocado críticas de algunos presidentes autonómicos, como la madrileña Isabel Díaz Ayuso, quien ha lamentado el «trato preferente para las comunidades desleales con España» mientras que las que más aportan, ha dicho, «nunca somos escuchadas».
Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha celebrado la asistencia del lehendakari pero ha pedido que «no existan privilegios» entra las autonomías.
