«La clasificación climática Köppen en Tenerife» (I), por Luis Manuel Santana Pérez
Introducción
El clima de una región se caracteriza por los valores medios y las variaciones anuales que presentan las temperaturas, precipitaciones, así como otras observaciones meteorológicas. Por ejemplo, en el caso del clima Mediterráneo, se trata de un subtipo de clima templado, como otros, caso del subtropical húmedo oceánico y se caracteriza por inviernos lluviosos templados y veranos secos calurosos o templados, con otoños y primaveras variables, tanto en temperaturas como precipitaciones. El nombre lo recibe del Mediterráneo, área donde es típico este clima y adquiere mayor extensión geográfica, pero también está presente en otras zonas del Planeta. Como característica, las lluvias no suelen ser muy abundantes, aunque hay enclaves donde se sobrepasan los 1000 mm, si bien no se producen en verano, por lo que su distribución es la inversa a la del clima de la zona intertropical, generando un importante estrés hídrico. Las temperaturas se mantienen, en promedio, todos los meses por encima de los 20 °C, pero presentan variación estacional, con meses fríos donde se sitúan por debajo de los 18 °C y otros más cálidos cuando sobrepasan los 22 °C. El clima mediterráneo está relacionado geográficamente con las costas occidentales de los continentes, entre los climas oceánico, hacia los polos y desértico, al Ecuador, siendo realmente una combinación de ambos. De hecho, en invierno, predomina la componente oceánica y en verano la desértica. Cuanto más hacia los polos nos desplacemos, el clima es más suave y lluvioso, por lo que hablamos de mediterráneo de influencia oceánica y cuanto más hacia el Ecuador nos ubiquemos, es más seco, de modo que hablamos de mediterráneo seco. El mar Mediterráneo es la principal zona de influencia de este clima, debido a su posición entre continentes y la latitud en que se encuentra; por lo que se da en la mayor parte de la costa mediterránea, con la excepción de Egipto y buena parte de Libia, donde el clima desértico llega a la costa. A pesar de su situación geográfica, las islas Canarias presentan características climáticas suavizadas, afectas por la Corriente de Canarias y vientos septentrionales, en cierta manera características atemperadas, similares a algunas zonas del Mediterráneo.
Precipitaciones acumuladas medias estimadas en invierno y verano en Tenerife
Las series temporales invierno/precipitaciones/decaminutales del banco meteorológico insular, observaciones enero 2005 a diciembre 2019 están constituidas por observaciones obtenidas en la red de estaciones automáticas. Las series pluviométricas tienen distintos tamaños, según la fecha de inauguración, dado que algunas estaciones Agrocabildo se abrieron en el verano 2009, enero 2011 y otoño 2014. A pesar de la variedad de periodos de observaciones, calculamos las precipitaciones acumuladas estacionales medias y sus resultados los presentamos en mapas de isoyetas únicos, motivo por el que usamos la palabra esquemática para subsanar la variedad de lapsos de precipitaciones diarias. Las precipitaciones acumuladas en invierno y verano las constituyen precipitaciones acumuladas en enero, febrero y marzo, además de las precipitaciones acumuladas en julio, agosto y septiembre. Los mapas de isoyetas invernal y estival medias se ajustan bastante bien a la realidad física de la pluviosidad de Tenerife. Ver figura 2. En general, los regímenes pluviométricos estacionales no destacan a pesar de las elevadas altitudes del relieve insular. No obstante, indicamos la razón pluviométrica entre las precipitaciones medias invernales y estivales en las vertientes septentrional, meridional y occidental en las habituales franjas altitudinales. Así, en la costa norte, las relaciones pluviométricas en varios observatorios están comprendidas entre los valores 9 a 14; en las costas este, sur y oeste entre 7 a 10; medianía baja norte, entre 5 a 8; medianía alta norte, entre 5 a 9; medianías baja y alta este a oeste entre 4 a 8 y 6 a 11; corona forestal y altas cumbres norte y este a oeste entre 7 a 14 y 4 a 6. Las relaciones pluviométricas obtenidas tienen cuantías elevadas. Por ello, podemos considerar los contrastes pluviométricos estacionales, destacados, y de acuerdo con las afirmaciones climáticas precedentes, el régimen pluviométrico insular tiene claro carácter mediterráneo.
Temperaturas del aire medias en meses antagónicos
Las series temporales de las temperaturas del aire decaminutales en febrero y agosto, meses más frío y más caluroso del banco meteorológico insular, entre enero de 2010 y diciembre de 2018, están constituidas por observaciones manuales en pluviómetros Hellman, así como datos obtenidos en la red de estaciones automáticas. Las series térmicas tienen distintos tamaños, según la fecha de su inauguración y a pesar de la variedad de periodos de observaciones, calculamos las temperaturas mensuales medias y sus resultados, presentando los resultados en dos mapas de isotermas, motivo para usar la palabra esquemática, subsanando de esta manera la variedad de lapsus de temperaturas diarias. Las temperaturas del aire las forman las temperaturas decaminutales medias en febrero y agosto. Los mapas de isotermas febrero y agosto medias son representativos de las estaciones invernal y estival, y se ajustan muy bien a la realidad física de la térmica de Tenerife. Ver figura 3. Precisamente, una ventaja de tener acceso al banco de observaciones meteorológicas del Cabildo de Tenerife es poder relacionar comportamientos climáticos de las series temporales de datos. En este caso, relacionamos las temperaturas medias del aire en febrero y agosto, valores medios representativos del comportamiento térmico invernal y estival de la isla. Por tanto, afirmamos que, en la franja costera y medianía baja, cotas inferiores a 500 m, las temperaturas medias en febrero son superiores al 67 % de las temperaturas medias en agosto. Asimismo, la franja medianía alta, cotas entre 500 m a 1000 m, vertientes septentrionales, las temperaturas medias en febrero están comprendidas entre 65 % a 55 % de las temperaturas medias en agosto; mientras en las vertientes meridionales y occidentales los porcentajes están comprendidos entre 60 % a 45 %. También, la cumbre, franja de montaña, las cotas entre 1000 m a 2000 m, presentan temperaturas medias en febrero comprendidas entre 40 % a 30 % de las temperaturas medias en agosto, y la extensión de alta montaña, cotas superiores a 2000 m, tienen temperaturas medias en febrero comprendidas entre 30 % a 20 % de las temperaturas medias en agosto. Ejemplos sobre las afirmaciones anteriores las mostramos en las razones de temperaturas mensuales antagónicas en Tejina, costa norte, 16.7 ºC y 22.9 ºC, razón térmica 1.37, la temperatura media en febrero, porcentaje 72.8 % de la temperatura en agosto; Playa de Alcalá, costa oeste, razón 1.4, porcentaje 71.6 %. Asimismo, Agua García, medianía alta norte, 11.2 ºC y 19.4 ºC, razón 1.74, porcentaje 57.5 %; Añavingo, medianía alta sur, 13.1 ºC y 23.8 ºC, razón 1.82, porcentaje 54.8 %. Además, Aguamansa, montaña norte, 8.3 ºC y 19.2 ºC, razón 2.3, porcentaje 43.4 %; Aripe, montaña oeste, 9.9 ºC y 22.2 ºC, razón 2.24, porcentaje 44.6 %. Por último, Las Cañadas – Parador, alta montaña, 4.8 ºC, 20 %, razón 2.95, porcentaje 33.9 %; Izaña, alta montaña, 4 ºC y 18.1 ºC, razón 4,49, porcentaje 22.3 %. En general, los contrastes térmicos sobre el relieve se hacen notar con el aumento de altitud. Así, la razón mensual de temperaturas medias en meses antagónicos es menos acusada en la costa que en la cumbre, indistintamente de su orientación geográfica

