José Gómez Soliño leyó anoche el Pregón de las Fiestas del Cristo 2021

El concejal de Fiestas, Badel Albelo, y el pregonero, José Gómez Soliño, tras la lectura del pregón.
Respostero de gala en el balcón principal, bordado por el lagunero Álvaro Rivero Delagado, para dar la bienvenida a los asistentes, movido por el sempiterno alisio. Numerosos curiosos frente a la fachada del Teatro Leal, expectantes. En el palco presidencial, el alcalde accidental, Rubens Ascanio; el concejal delegado de fiestas, Badel Albelo; el presidente del Parlamento, Gustavo Matos; la vicepresidenta segunda del Cabildo de Tenerife, Berta Pérez; la rectora de la ULL, Rosa Mª Aguilar; y el obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, Bernardo Álvarez.
En un escenario presidido por el cartel de Juan Cairós y protagonizado por el piano del teatro -el Steinway & Son, modelo D-274-, sobre las ocho y media de la noche comenzó la lectura del pregón de las Fiestas del Cristo 2021, con la asistencia de numeroso público.
El exrector de la ULL y actual director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, José Gómez Soliño, fue el encargado de leer el Pregón que inauguró las fiestas en honor al Cristo lagunero.
Goméz Soliño comenzó su lectura con la obligada salutación a las autoridades y asistentes, para centrar luego su pregón en desarrollar el significado de las palabras que figuran en la antesala de la cripta del insigne bacteriólogo Pasteur: fe, esperanza, caridad, ciencia.
El Cristo de la Laguna pregona que la humillación, el dolor y el fracaso del Viernes Santo serán gloria, salvación y victoria más adelante. Con estos conceptos como divisa, hoy, a comienzos del siglo XXI, se han puesto las bases para que Canarias, y singularmente La Laguna, con el impulso económico adecuado, pueda llegar a distinguirse como un espacio singular de conocimiento en el Atlántico.
La actuación de Chago Melián y Javier Hernández puso el brillante colofón que el acto requería.
Tras este esperanzador pregón, llegan días de fiestas y regocijos para todos los laguneros y laguneras, por supuesto y fundamentalmente, con la prudencia y el cumplimiento de las normas de seguridad que recomienda y exige la devastadora pandemia que padecemos.
