José Alberto Díaz alcalde de La Laguna saluda a las Fiestas de San Benito 2018

En la biografía que escribió San Gregorio Magno sobre San Benito, al que califica de forma inolvidable como “sabiamente ignorante y prudentemente indocto”, el Padre de la Iglesia Católica narra una singular anécdota, tomada como milagro. Varios monjes intentaron levantar una piedra pero, a pesar de sus esfuerzos, apenas consiguen moverla. San Benito los llama al orden y les recuerda la fortaleza de la fe. Esa noche todos rezan, tomando ejemplo de Benito, que lo hace desde su celda, y a la mañana siguiente, al intentarlo de nuevo, logran desplazar la piedra “como si no pesara apenas nada”. Como todas las vidas de santos, la de San Benito está esmaltada de historias y anécdotas que pretenden ser entendidas como enseñanzas. Aquí está muy claro. San Benito llama al esfuerzo común bajo una profunda fe como una fuerza capaz de conseguir cualquier cosa. Es necesario un convencimiento compartido para conseguir cualquier objetivo.

La Romería de San Benito Abad es una de las grandes fiestas de Canarias, y el encuentro romero por antonomasia del Archipiélago, de ahí su título de Regional, pero también es un recordatorio de la fe, de los orígenes de nuestra comunidad y de la riqueza de nuestra identidad. Y la identidad – una identidad plural y abierta al mundo – solo puede preservarse manteniendo viva la raíz con el pasado. Con nuestro pasado y presente agrícola y ganadero, con nuestro folklore y nuestra ganadería, con nuestros deportes y juegos tradicionales. Juntos podemos y debemos hacer grandes cosas; juntos, igualmente, podemos y debemos reconocernos en nuestro acervo histórico, disfrutar las experiencias compartidas, recordar que nuestro campo no es una nostalgia, sino una de las claves de nuestra personalidad como pueblo y una fuente de riqueza material y cultural. Así nos lo enseñó Pedro Molina, quien durante muchos años fue un impulsor excepcional de esta Romería y al que es inevitable recordar en esta edición.

Muchas veces, en el pasado, los campesinos de La Laguna, y de toda Canarias, pidieron al abad San Benito lluvias y buenas cosechas. Cada julio celebramos los frutos de la tierra arrancados gracias al esfuerzo y sacrificio de hombres y mujeres que a diario ven salir el sol. Que San Benito traiga la lluvia y nosotros pondremos el trabajo, se podía escuchar hace muchísimos años. El trabajo y la memoria. Los alimentos y la cultura. La fiesta y la esperanza. Todo eso son las fiestas en honor a San Benito Abad, en la que participan las siete islas. A la que están invitados todas y todos los canarios.

¡Viva San Benito!

También te podría gustar...